Columnistas

Agua contaminada

La emergencia en Moravia, Goicoechea y Tibás pudo evitarse, pero las advertencias fueron ignoradas

Moravia, Goicoechea y Tibás dejaron de recibir agua potable hace una semana por contaminación con un hidrocarburo todavía no identificado, situación preocupante por la incapacidad institucional y la prolongación de los efectos para las 200.000 personas perjudicadas.

También, porque no será la última vez si, como afirman los alcaldes de los tres cantones, existe “preocupación por la infraestructura de la tubería y el mecanismo de alerta cuando ocurren estas situaciones”. Pero este es solo un lado del problema.

Sin duda, la detección no correspondía al consumidor, sino a Acueductos y Alcantarillados (AyA) en la planta potabilizadora. Cuando este primer filtro falla, pone en riesgo la salud física y mental de las personas, cuyas vidas se alteran y se incrementa el estrés de proveerse del líquido con camiones cisterna o de desembolsar dinero para la compra de agua embotellada.

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