Columnistas

Abusos en la cúpula del BCIE

Desde mis primeros días, me percaté de ofensivos lujos y ostentaciones a disposición de los directores del BCIE y del presidente de la entidad

Lo que denuncio en este artículo es mi último recurso para que se eliminen gollerías, abusos y excesos que benefician a la cúpula del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), institución de cardinal importancia para el desarrollo de la región y que cuenta con un «staff» técnico capaz y comprometido.

Luché contra esa situación, sin mayores éxitos, durante más de tres años, respetando las antidemocráticas normas de confidencialidad con que se autoprotege el Banco. Hoy hago pública la situación, con la esperanza de que la prensa independiente de los países socios, la ciudadanía responsable y la sociedad civil organizada presionen a los gobiernos de esos países para que eliminen los abusos de quienes mandan en el BCIE.

Hace unas tres décadas se había escuchado que las remuneraciones de los directores del BCIE eran absurdamente elevadas. Como el tema no volvió a surgir, era de suponer que había sido corregido hacia la baja. Fue al asumir el cargo que me enteré de los abusos y despilfarros de ese órgano directivo, nombrado por quienes gobiernan en los países socios.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌