
Si desea tener una piel más firme, músculos fuertes y articulaciones saludables, el colágeno es su mejor amigo ya que con hábitos simples y una buena alimentación, puede mantener la producción al máximo.
Stephanie Marín, nutricionista de la red clínica Mediasmart, explica los múltiples beneficios de esta proteína y las claves para evitar el déficit de colágeno.
Lo que debe saber:
- El colágeno es esencial para todo el cuerpo.
- Su producción disminuye con la edad y los hábitos.
- Existen distintos tipos de colágeno que cumplen funciones diferentes.
El colágeno es la proteína estrella de nuestro cuerpo. Su función es formar y reforzar los tejidos mediante fibras resistentes y flexibles que conectan músculos, tendones y piel, aportando soporte, fuerza y elasticidad para que nuestro organismo funcione y se vea en su mejor forma.
El colágeno está presente en nuestro cuerpo desde el nacimiento y cumple funciones esenciales en la piel, los músculos, las articulaciones y los órganos internos.
“Es como una amortiguación natural que permite que nuestros músculos se estiren, que nuestras articulaciones se muevan sin rigidez y que nuestros vasos sanguíneos funcionen adecuadamente”, explicó Marín.
La especialista destacó que existen distintos tipos de colágeno, cada uno con funciones específicas, en este caso detalló los tres más comunes:
- Tipo 1: Es el más abundante en la piel y el músculo. Contribuye a la elasticidad de la piel, la fuerza muscular y la prevención de lesiones.
- Tipo 2: Se encuentra en articulaciones y cartílagos, ayudando a amortiguar los movimientos y evitando el desgaste de los huesos.
- Tipo 3: Está presente en órganos internos y vasos sanguíneos, favoreciendo la respiración y la circulación.
La nutricionista detalló que la producción de colágeno disminuye de manera natural con la edad, especialmente a partir de los 35 años.
Sin embargo, hay factores que pueden acelerar su pérdida como la falta de sueño, estrés, hábitos alimenticios poco saludables, consumo de alimentos ultraprocesados y falta de actividad física.
“No se trata solo de la edad, sino de los hábitos que construimos desde pequeños y cómo cuidamos nuestra movilidad, alimentación y descanso a lo largo de la vida”, señaló la especialista.
Solo después de tener estas bases, se recomienda considerar suplementos de colágeno, adaptados al objetivo que se desea alcanzar ya sea piel, articulaciones o salud interna.
Suplementos de colágeno
Sobre los suplementos, Marín aconseja siempre consultar a un especialista y no dejarse guiar únicamente por influencers o recomendaciones comerciales ya que ningún suplemento tendrá un efecto real porque primero se debe tener un estilo de vida saludable.
“No todos los consejos en redes sociales son confiables, es mejor que busquen especialistas que los guíen según su salud y necesidades reales”.
La nutricionista recordó que también existen diferentes fuentes de colágeno, como el marino, bovino, porcino y de aves, cuya elección dependerá de la necesidad de cada persona. Incluso, muchas veces esto puede ser suficiente antes de recurrir a suplementos.
“El cuerpo prioriza dónde necesita más colágeno, por eso, tener una base saludable es fundamental y se trabaja con los años, recuerden que lo que no se mueve se apelota”, comentó Marín.

Hábitos para potenciar el colágeno
Para quienes decidan incluir colágeno en su rutina, Marín recomienda hacerlo con objetivos claros:
- Fortalecer los hábitos saludables: sueño, alimentación, hidratación y movilidad.
- Definir el objetivo del suplemento: piel, articulaciones u órganos internos.
- Buscar asesoramiento profesional: elegir correctamente el tipo de colágeno y evitar decisiones basadas solo en tendencias de redes sociales.
Finalmente, la especialista en nutrición hizo un llamado a la información y la prudencia y aseguró que el colágeno es vital, pero debe ser parte de un enfoque integral de salud.
