
Toser, hablar o incluso cantar pueden ser suficientes para liberar en el aire pequeñas partículas capaces de transmitir una de las enfermedades infecciosas más antiguas de la humanidad como la tuberculosis.
Daysi Ureña, médico general de la Clínica Hikma y quien forma parte de la red médica de MediSmart, explica todo sobre esta enfermedad, cómo se contagian las personas y las recomendaciones para prevenir esta infección.
Lo que debe saber:
- Se transmite principalmente por el aire.
- Tiene tratamiento y puede curarse.
- Los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias.
La tuberculosis (TB) sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más relevantes a nivel mundial, a pesar de ser prevenible y curable.
Se trata de una patología causada principalmente por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, también conocida como bacilo de Koch, perteneciente al complejo tuberculoso, un microorganismo que afecta sobre todo a los pulmones, aunque también puede comprometer otros órganos del cuerpo.
Para Ureña, se trata de una infección bacteriana que requiere oxígeno para sobrevivir y multiplicarse, lo que explica su preferencia por los pulmones. Este microorganismo es sensible a la luz solar, al calor y a la radiación ultravioleta, pero puede resistir condiciones de frío o congelación.
Su principal forma de propagación es aérea, lo que la convierte en una enfermedad de fácil transmisión en espacios cerrados si no se aplican medidas de control adecuadas.
¿Cómo se contagia la tuberculosis?
La transmisión ocurre cuando una persona con tuberculosis pulmonar activa expulsa pequeñas gotas microscópicas al aire al:
- Toser
- Estornudar
- Hablar
- Cantar
Estas partículas pueden permanecer suspendidas en el ambiente durante un tiempo prolongado, especialmente en lugares cerrados y mal ventilados. Si otra persona las inhala, puede infectarse.
“Uno de los principales signos de alarma es la tos persistente por más de dos semanas”, aseguró el especialista. A esto pueden sumarse otros síntomas:
- Flema o expectoración, a veces con sangre.
- Fiebre, especialmente en horas de la tarde.
- Sudoración nocturna.
- Pérdida de peso sin explicación.
- Fatiga constante.
- Falta de apetito.
- Dolor torácico o dificultad para respirar.
En algunos casos, la enfermedad puede ser extrapulmonar, afectando ganglios, huesos, riñones, sistema nervioso o aparato digestivo. Estas formas no son contagiosas a menos que coexistan con afectación pulmonar.
El contacto cercano con una persona diagnosticada requiere evaluación médica inmediata, incluso si no hay síntomas.
Según el médico, la prevención de la tuberculosis se basa en cortar la cadena de transmisión. Las medidas más importantes incluyen:
- Ventilación de espacios.
- Uso de mascarilla.
- Aislamiento del paciente en fase contagiosa.
- Tratamiento completo y supervisado.
- Higiene respiratoria.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de tuberculosis?
Existen factores que aumentan la probabilidad de enfermar:
- Sistema inmunológico debilitado.
- Desnutrición.
- Diabetes u otras enfermedades crónicas.
- Consumo de alcohol o drogas.
- Condiciones de hacinamiento (cárceles, albergues, viviendas precarias).
- Pobre acceso a servicios de salud.
¿La tuberculosis tiene cura?
“Sí, tiene cura cuando haya negativizado la prueba de esputo al terminar el tratamiento antibiótico adecuado. En general, al concluir dos meses de tratamiento, el 85% de los casos de baciloscopía positiva habrán negativizado el esputo”, explicó Ureña.
El médico recuerda que durante la infancia se aplica la vacuna BCG, la cual protege contra formas graves de tuberculosis, como la meningitis tuberculosa y la tuberculosis diseminada.
Sin embargo, su eficacia para prevenir la infección pulmonar en adultos es limitada, por lo que no sustituye otras medidas de prevención.
Hábitos diarios que reducen el riesgo
- Mantener buena ventilación en el hogar y trabajo
- Exposición moderada a luz solar
- Lavado frecuente de manos
- Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol
- Alimentación equilibrada
- Actividad física regular
- Evitar espacios cerrados y concurridos en situaciones de riesgo
- Uso de mascarilla en entornos de alta exposición
En 2025, Costa Rica reportó 510 casos confirmados de tuberculosis, alcanzando el nivel más alto en los últimos tres años. Los contagios se concentraron principalmente en hombres y en personas de entre 35 y 44 años, lo que llevó a las autoridades de salud a fortalecer las acciones de vigilancia, control y detección temprana.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 la tuberculosis afectó a aproximadamente 10,7 millones de personas en el mundo y provocó 1,3 millones de muertes, evidenciando su persistente impacto en la salud pública global.
