Patricia Recio. 8 julio, 2018
El terremoto de Nicoya afectó más de 650 casas, un grupo importante de los daños se concentró en cantones alejados del epicentro. Foto de archivo.
El terremoto de Nicoya afectó más de 650 casas, un grupo importante de los daños se concentró en cantones alejados del epicentro. Foto de archivo.

Los eventos naturales y los incendios estructurales afectaron unas 12.080 viviendas entre el 2010 y el 2017.

De estas, 10.447 fueron afectadas por desastres naturales como la tormenta Thomas (año 2010), el terremoto de Nicoya (2012), el huracán Otto (2016) y la tormenta Nate (2017), además de otros hechos aislados como sismos o inundaciones de menor impacto.

Las restantes 1.663 fueron afectaciones por incendios.

Según reveló el informe Situación del sector vivienda y desarrollo urbano en Costa Rica, elaborado por la Fundación Promotora de la Vivienda (Fuprovi), el evento que causó mayor cantidad de daños a viviendas fue el terremoto de Nicoya en el 2012, que provocó la destrucción de 653 viviendas “al punto” de declararlas inhabitables.

A criterio del jefe de Análisis e Investigación de Riesgos de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Lidier Esquivel, esto tiene una explicación.

“Los sismos ocurren con menor frecuencia que otros eventos como las inundaciones, sin embargo, el efecto de los sismos en la infraestructura de vivienda es mucho mayor que cualquier otro evento. Las inundaciones, que se dan con mayor frecuencia, afectan principalmente infraestructura de comunicación, caminos, puentes y agricultura. La actividad sísmica por la naturaleza del evento afecta sobretodo viviendas”, detalló.

El funcionario dijo que, si bien esto evidencia algunos problemas constructivos, influyó un sismo muy importante con la particularidad de que provocó una cantidad de daños considerables en un grupo de cantones alejados del epicentro, como Naranjo, Grecia, Zarcero y Valverde Vega.

La segunda emergencia con mayor afectación fue la tormenta Nate, ocurrida en octubre del año anterior, que causó estragos en más de 300 casas.

El informe, además, reveló que del total de casas dañadas o destruidas por los eventos naturales, 2.781 requirieron reparaciones, 1.145 debían ser reconstruidas, 4.653 tuvieron que reubicarse y, en 1.868, no era necesaria la intervención.

De acuerdo con el reporte, los 10 cantones con más número de afectaciones en vivienda son: Santa Cruz, Nicoya, Puntarenas, Osa, Cañas, Matina, Nandayure, Aserrí, Upala y Naranjo.

Aunque los cantones de Santa Cruz y Nicoya encabezan la lista con el mayor número de casas afectadas, el que registra más viviendas con necesidad de reconstrucción es Osa, con 229, principalmente por la tormenta Nate.

El informe de Fuprovi agregó que, entre el 2013 y 2017, se entregaron 1.376 bonos para situaciones de emergencia y extrema necesidad. Sin embargo, no se cuenta con la información desagregada únicamente para los bonos de emergencia.

“Por otra parte, las familias no reciben un trato especial a partir de su condición de emergencia. Una vez completado el expediente, este transita por la ruta crítica de cualquier otro caso. A la situación anterior debe aunarse el hecho de que no todas las familias o personas afectadas por emergencias califican para un bono de vivienda de acuerdo con los requisitos del SFNV (Sistema Financiero Nacional de Vivienda)”, indica el documento.

Sobre este tema, el viceministro de Vivienda, Patricio Morera, declaró días atrás que se debería obligar al sistema financiero a darle prioridad a estos casos.