Pocos días después de que su esposo falleció arrollado por un autobús, Ericka Picado comenzó los trámites para solicitar una pensión por viudez.
Su marido, Ronald Sandoval Lizano, cotizó para el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Últimamente, lo hacía como parte del equipo de recolección de basura de la Municipalidad de La Unión, Cartago.
Fue mientras trabajaba en esas labores que Sandoval Lizano encontró la muerte.
Casi tres meses después de iniciados los trámites para solicitar el beneficio, en agosto pasado la Caja le respondió a Ericka Picado que no le podía dar la pensión.
“Me dijeron que hay un artículo en un reglamento de la Caja que dice que si uno tiene un trámite pendiente en el INS (Instituto Nacional de Seguros), no me pueden dar la pensión.
“En este caso, yo estoy gestionando el pago de dos pólizas y también tengo planteada una acción civil por el accidente. Me parece, entonces, que la entrega de la pensión se va a demorar”, dijo la mujer.
Ericka Picado quedó a cargo de cinco hijos menores de edad, cuyo mantenimiento requiere tiempo y dinero.
Su esposo falleció a los 39 años. Era el único sostén de la familia pues Picado –de 32 años de edad– no puede trabajar al no tener quién le cuide a sus hijos.
“Estos tres meses para la familia han sido muy difíciles porque hemos dependido de la caridad ajena. Pero ahí vamos, viviendo a pasitos”, dijo.
Por ahora, la mujer y sus cinco hijos viven en un un rancho que su esposo levantó en un lote que compró antes de morir, en El Carmen de Dulce Nombre, en La Unión de Cartago.
