
En el 2024, Costa Rica registró únicamente 45.825 nacimientos, lo que representa una fuerte caída en comparación con lo ocurrido una década antes, en el 2014, cuando llegaron 71.793 bebés. El país vive una “ultra baja fecundidad”.
La tasa bajó de 1,78 a solo 1,12 hijos por cada mujer en edad fértil (entre los 15 y los 49 años).
Así consta en los indicadores demográficos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
“Desde 2020, el país presenta niveles de ultra baja fecundidad, o bien, niveles por debajo de 1,5 hijos e hijas por mujer", explicó el INEC.
Esto también ha hecho que la tasa de crecimiento de la población pasara de 1,07% anual en 2014 a 0,3% en 2024.
Menos bebés, pero mayor mortalidad materna
La baja de la tasa de mortalidad viene acompañada de un mayor impacto en la vidas de las madres.
El INEC también analizó la razón de mortalidad materna: la cantidad de mujeres que mueren durante el embarazo, parto o posparto (42 días después del parto) por cada 10.000 nacidos vivos.
“Presenta un aumento significativo, especialmente entre 2022 y 2024; este indicador pasa de 1,50 a 3,27, lo que se traduce en un aumento de 118,6%. Este aumento significa, aproximadamente, dos muertes maternas por 10.000 nacimientos más en el 2024 que en el 2022″, destacó el INEC.
La baja en la fecundidad no está directamente relacionada con el aumento en la razón de la mortalidad materna, simplemente son dos eventos que coinciden en el tiempo.
Mortalidad infantil sigue en aumento
La mortalidad infantil, esa que se da en el primer año de vida, también tuvo un aumento en el 2024 que no se veía en décadas, a pasar a dos dígitos por cada 1.000 nacimientos.
“En el 2014, murieron 8,11 niños y niñas menores de un año por 1.000 nacimientos, en el 2016, el 2018 y el 2020 se mantiene en estos niveles y, a partir del 2022, experimenta un aumento significativo. En el 2024, pasa a 10,21 personas menores de un año de edad fallecidas por 1.000 nacimientos”, señaló el INEC.
El Instituto explicó que la mayoría de las muertes siguen siendo neonatales (en el primer mes de vida), pero tanto las muertes neonatales como las posneonatales (entre el segundo y duodécimo mes de vida) registraron en el 2024 los valores mayores de la década.
