José Andrés Céspedes. 11 julio
Las autoridades locales desinfectaron la parada de bus donde se sentaron las personas en situación de calle, aunque estas no tuvieran fiebre ni síntomas relacionados al covid-19. Foto: Cortesía
Las autoridades locales desinfectaron la parada de bus donde se sentaron las personas en situación de calle, aunque estas no tuvieran fiebre ni síntomas relacionados al covid-19. Foto: Cortesía

Tres habitantes de calle de la capital llegaron el jueves a Tarrazú en busca de trabajo como recolectores de café, pero la alcaldía del cantón les manifestó que, como la cosecha aún no ha comenzado, no podía ayudarlos. Luego optó por devolverlos a San José, alegando que el cantón no tiene albergues para indigentes.

La alcaldesa de Tarrazú, Ana Lorena Rovira, confirmó a La Nación que varios vecinos de la zona hostigaron a las personas con fotografías y comenzaron rumores de que estaban contagiadas de covid-19.

“Un oficial de tránsito me dijo que habían llegado tres personas y que (a los lugareños) les preocupaba que estuvieran enfermas, porque manifestaban que vivían en una cuartería en San José a veces y que a veces vivían en unos cuartos de esos que da la Municipalidad de San José”, mencionó.

Rovira aseguró que las personas en situación de calle llegaron para “ver dónde los dejaban quedarse” y que, si no encontraban un lugar, iban a dormir en el parque del cantón.

Agregó que, en un inicio, no supo cómo reaccionar ante la situación, ya que, según dice, en Tarrazú no hay personas en situación de calle.

“O sea, aquí a nosotros, en realidad, nunca nos ha pasado una cosa de esas, aquí no tenemos personas de calle”, precisó.

Al parecer, los ciudadanos no presentaban síntomas sugestivos de covid-19. Funcionarios de la Municipalidad les tomaron la temperatura y confirmaron que ninguna medición superó los 36 grados.

Sin embargo, las autoridades locales coordinaron con la empresa autobusera Musoc para que los habitantes de calle regresaran a la capital, ya que no había ningún albergue en el cantón para hospedarlos.

La alcaldesa contó que tuvieron que ubicar a los ciudadanos en la parte de atrás del bus, separados con cintas de precaución, ya que los demás pasajeros no aceptaban irse con ellos a bordo, por miedo a que estuvieran infectados con el nuevo coronavirus.

Además, dijo que, al parecer, una de las personas en situación de calle dijo que recientemente había salido de La Reforma y que eso también asustó a los demás pasajeros del bus. No obstante, señaló que esta última información no le constaba.

“La gente no se quería ir en el bus. Entonces, les dijimos a ellos: ‘Vean, si nosotros ponemos una cinta o algo, ustedes se van en los asientos de atrás para que la gente no se asuste’, y ellos contestaron: ‘Sí, no importa, a nosotros que nos den un espacio donde ir acostados’. Eso fue lo que dijeron”, acotó.

La alcaldía les compró los pasajes del bus a estas personas para que se regresaran a la capital, pero no coordinó con autoridades josefinas para que las atendieran al llegar a San José.

“La señora dijo que ellos volvían al lugar donde ellos estaban, que ellos a veces estaban en una cuartería y que iban a ver; si no, que en la Municipalidad de San José ellos pagaban por noche, algo así es. Que hacen rifas ,me dijo, algo así”, narró la jerarca.

El bus fue escoltado por la Fuerza Pública para cerciorarse de que las personas en situación de calle abandonaran la zona de Los Santos y no se bajaran antes.

Consultada sobre cómo atienden casos de indigencia en Tarrazú, la alcaldesa reiteró: “Es que no tenemos habitantes de calle y eso ya me pone a pensar que deberíamos tener algún lugar por si, en algún momento, vuelven a llegar personas así”.

En los audios que circularon en el cantón se dijo que la Fuerza Pública tenía el bus retenido porque los habitantes de la calle tenían covid-19 y habían contagiado al chofer del autobús, pero, al final, esta información fue desmentida.