
En momentos en que Costa Rica busca ampliar su capacidad de generación eléctrica renovable, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) presentó el primer sistema agrivoltaico experimental del país, una instalación que permite producir alimentos y energía solar en un mismo espacio, el proyecto se ubica en el Campus Tecnológico Local San Carlos.
La iniciativa pretende responder a uno de los principales desafíos del crecimiento de la energía solar, la disponibilidad de terrenos. La propuesta consiste en aprovechar una misma superficie para mantener actividades agrícolas mientras se genera electricidad mediante paneles fotovoltaicos. Según el TEC, esta tecnología ya se utiliza en regiones de Europa, Asia y Norteamérica, pero no contaba con experiencias previas en Costa Rica.
La planta demostrativa fue financiada por la Vicerrectoría de Investigación y Extensión y contó con apoyo de las escuelas de Ingeniería Electrónica, Agronomía, Electromecánica y Computación. El sistema incorpora dos configuraciones de paneles solares con una potencia nominal de 1,5 kWp cada una.
Una de las estructuras utiliza paneles inclinados a 20 grados y colocados a 2,5 metros de altura, lo que permite el paso de maquinaria agrícola bajo ellos. La segunda emplea paneles bifaciales instalados de forma vertical para captar radiación solar durante la mañana y la tarde, además de reducir la superficie ocupada en el terreno.

El objetivo científico del proyecto consiste en determinar qué cultivos se adaptan mejor a las condiciones de sombra parcial generadas por los paneles. Durante la primera etapa, el equipo investigador trabaja con cultivos de ciclo corto para acelerar la obtención de datos y generar información útil para productores agrícolas.
“Aquí lo más importante es lograr dar una respuesta a los agricultores para que, conociendo cómo se comporta esto, poder determinar qué tipo de cultivos se pueden aprovechar en el mismo espacio, sumándole la posibilidad de estar generando energía eléctrica”, explicó Cardinale Villalobos.
La instalación también incorpora sensores que registran variables como temperatura, humedad, radiación solar y condiciones del suelo en tiempo real. Esa información permitirá analizar el comportamiento conjunto de la producción agrícola y energética en un mismo espacio.
Otro componente del proyecto es la transferencia de conocimiento hacia agricultores, estudiantes, tomadores de decisiones y actores del sector energético. El TEC informó que diversos grupos ya visitaron la planta para conocer el funcionamiento de la tecnología y evaluar su potencial de aplicación en otras zonas del país.
La investigación cuenta además con apoyo de la Anhalt University of Applied Sciences, de Alemania, país considerado uno de los pioneros en el desarrollo de sistemas agrivoltaicos. La colaboración busca comparar resultados obtenidos en climas templados con los registrados en condiciones tropicales.
Según el TEC, el proyecto se alinea con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, entre ellos los relacionados con seguridad alimentaria, energía limpia, innovación y acción climática. La institución considera que los resultados podrían orientar futuras decisiones de inversión y políticas públicas vinculadas con la transición energética.