Luego de la puesta en operación de los niveles inferiores y rotondas de los intercambios en Taras y La Lima, en Cartago, usuarios y autoridades locales advirtieron que aún quedan una serie de detalles y obras pendientes con las que se pondría fin a más de cinco años de espera.
De acuerdo con el alcalde de Cartago, Mario Redondo, la principal preocupación está asociada con temas de seguridad vial, iluminación y manejo de aguas.
“Me parece que hay muchos detalles que faltan por afinar. En realidad, nosotros teníamos la esperanza, como se nos había indicado en algún momento, que el 31 de diciembre hubiesen estado concluidas todas las obras, nos angustia de ver que no sea así y obviamente nos interesa sobremanera que se puedan terminar de resolver todos los detalles”, afirmó el alcalde.
Según Redondo, aún siguen existiendo obstáculos como barreras tipo New Jersey mal ubicadas, que podrían ser peligrosas en condiciones de poca visibilidad. Además le preocupa la canalización de las aguas de la quebrada Chumico hacia el río Taras, que podrían derivar en inconvenientes para la población.
Redondo también reclamó mayor claridad respecto al cronograma final para esas labores pendientes, incluso dijo que en las rotondas habilitadas aún hay tramos donde la carpeta no se encuentra en óptimas condiciones y también falta señalización.
En el caso del paso elevado de la avenida 23, alegó que se pudo evidenciar acumulación de agua en el invierno anterior.
El alcalde aseguró que espera que se brinde respuesta sobre la atención de las observaciones hechas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) en varios informes, donde se había pedido que se brindara garantía a los vecinos de la Lima de que no sufrirían afectaciones a causa de las obras de manejo de aguas.
“Cartago ha esperado mucho por esta obra y lo menos que merece, después de un calvario de más de 5 años, es que la obra se haga con calidad. Yque por los costos adicionales y por la espera y la gestión tan lenta que ha tenido el proyecto, lo menos que podemos esperar es que se haga bien”, agregó.
Por ejecutar
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, aseguró que tras la habilitación de las rotondas, en diciembre anterior, así como los pasos superiores del tronco principal y el paso inferior de la Lima, habilitados en distintos momentos del año pasado; quedaron únicamente obras menores que se continuarán desarrollando en las próximas semanas, aunque la fecha de finalización definitiva aún no ha sido precisada por la unidad ejecutora.
Según detalló, esos trabajos pendientes incluyen vías marginales, tragantes, cordón de caño, aceras, entradas a comercios y asuntos de paisajismo y detalles en rotondas.
En el caso de las marginales, explicó, estas no se habían podido concluir debido a que el tránsito se había desviado precisamente a esas vías, mientras se habilitaban las rotondas, por lo que hasta ahora será posible retomar los trabajos en esos sectores.
El jerarca recordó que además sigue en ejecución la construcción del puente de Taras, el cual se contrató mediante una adenda al mismo consorcio encargado de los intercambios, así como dos puentes peatonales que también están en proceso.
Adicionalmente, el MOPT valora trasladar el puente que se encuentra actualmente frente al almacén Pequeño Mundo, el cual iba a ser demolido, para colocarlo en la ruta entre la ferretería Epa y el Quijongo. El punto específico se está valorando con Ingeniería de Tránsito, pero estima que sería colocado frente al Parque Industrial.
“Se está trabajando en el manejo de aguas pluviales, se está colocando una tubería fuerte en el eje 19 que es bajando del Ochomogo y quedan pendientes bajantes y cordones de caño, que son importantes para atender las preocupaciones del alcalde y los vecinos sobre posibles inundaciones”, agregó Zeledón.
El proyecto de Taras-la Lima recibió orden de inicio en diciembre del 2020 y comprende los dos intercambios a dos y tres niveles para agilizar el ingreso y salida de la ciudad de Cartago.
En el caso de Taras, la obra incluye la rotonda a nivel que permite el acceso a San Nicolás de Cartago y que fue habilitada en diciembre. En la parte superior se dispone de tres carriles por sentido, para que los vehículos que circulan desde la carretera Florencio del Castillo hacia Cartago o viceversa, circulen sin detenerse (esa obra está en servicio desde noviembre del año pasado).
En la Lima, el primer nivel corresponde al paso inferior o túnel hacia El Guarco (habilitado en setiembre); el segundo nivel contempla dos rotondas para los accesos a la zona franca y sectores aledaños, también habilitados a fin de año y los dos viaductos del nivel superior para viajar de Cartago a San José y viceversa (puestos en servicio en marzo anterior).
El proyecto incluyó la intervención de los 2,8 kilómetros que unen ambos cruces y el paso a desnivel sobre la avenida 23.
Esta obra, encargada al consorcio H Solís-Estrella, tenía un costo de $58 millones.
Originalmente el proyecto tenía un plazo de finalización de 28 meses, por lo que debía haberse entregado hace más de dos años y medio.
Los principales atrasos fueron atribuidos a problemas en diseños, tanto en labores eléctricas, así como pavimentos y obras para el manejo de aguas, además de demoras en traslado de servicios. Esas situaciones habrían encarecido el proyecto en al menos $20 millones, lo que culminó con la eliminación del cuarto nivel del intercambio de la Lima, con el fin de reducir costos.
