Alrededor de 150 cartagineses acudieron el miércoles a una audencia pública para oponerse a la solicitud presentada por la empresa Lumaca para aumentar en ¢205 el pasaje de en la ruta San José-Cartago, ramales y viceversa.
La intención de los autobuseros es que la tarifa pase de ¢630 a ¢835, lo cual representa un alza del 32%.
Los usuarios alegaron, sin embargo, fallas en el servicio, dentro de las que incluyeron malos tratos, sobre todo a adultos mayores; estado de los buses y desperfectos en las rampas para personas con discapacidad. También alegaron la difícil situación económica del país.
“Me opongo porque las rampas no sirven, tengo cinco años de estar viajando a San José todos los días y me han tocado malas experiencias. Trabajo en Los Yoses y, como todos, tengo un horario que cumplir. Por mi condición no tengo privilegios en mi trabajo , tengo mi responsabilidad; hay choferes que no saben usar las rampas, a veces les he tenido que enseñarles a ellos, otras veces cojo el bus y cuando voy a bajarme no sirven las rampas y he tenido que llamar a mi trabajo y pedir a mis compañeros que por favor me vayan a bajar del bus”, manifestó William Gayle Barrantes, pasajero con una discapacidad.
Por su parte, Rafael Campos Ortega, pidió tomar en cuenta la crisis actual y el desempleo que afecta al país, así como la condición en que trabajan los choferes.
El rechazo era compartido entre los presentes que se acomodaron hasta en el suelo y en las afueras, pues la Casa de la Cultura de Cartago se hizo pequeña para la audiencia convocada por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), entidad responsable de aprobar o no la petición de la empresa.
Manuel Muñoz, vocero de Lumaca, justificó la petición, al asegurar que hubo un crecimiento de los gastos operativos, el cual, según dijo, se evidencia en un estudio presentado en setiembre. Mencionó inversiones en la flotilla y costo del diésel.
“Nuestra ruta 300 se compone de 22 ramales y contamos con 136 unidades para dar este servicio. Hemos realizado una renovación de flota, lo que significa para nosotros una gran inversión.
“Cumplimos con la ley 7600 (Ley de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad), asientos confortables tipo butaca, asientos especiales para personas con discapacidad, asiento ergonómico para los conductores. Otro factor que incide en los costos de operación es el precio del diésel, pagamos cánones al CTP (Consejo de Transporte Público); la demanda de pasajeros ha disminuido en un 5%, al igual que las carreras en un 7 %”, argumentó.
A la actividad también se hizo presente Jorge Sanarrusia, consejero del usuario de la Aresep, quien planteó aspectos por los cuales se opone al incremento. Entre estos,
1. Omisión del resultado de la evaluación de la calidad del servicio en la convocatoria a audiencia pública.
2. Inclusión de seis unidades no autorizadas por el Consejo de Transporte Público.
3. Existencia de 40 unidades que no cuentan con póliza colectiva del seguro voluntario de automóviles
4. Existencia de dudas sobre la estimación del volumen mensual de pasajeros movilizados, lo que es determinante; primero se estima en más de un millón y luego se habla de más de 900.000
También el alcalde electo de Cartago, Mario Redondo, manifestó su oposición en consideración al “durísimo golpe” que significaría para el bolsillo de unos 70.000 ciudadanos que a diario salen a trabajar a San José.
Redondo además dijo tener dudas sobre el estudio que realizó la empresa de transporte para respaldar la petición de aumento.
