Daniela Cerdas E.. 16 mayo
De los casos detectados entre enero y abril, 117 tenían un nivel tan bajo de alcohol en sangre que no ameritaron una sanción, mientras que 103 recibieron una sanción económica de ¢318.950 .Fotografía: Alonso Tenorio
De los casos detectados entre enero y abril, 117 tenían un nivel tan bajo de alcohol en sangre que no ameritaron una sanción, mientras que 103 recibieron una sanción económica de ¢318.950 .Fotografía: Alonso Tenorio

Durante el primer cuatrimestre del año, 817 conductores dieron positivo en la alcoholemia realizada por los oficiales de Tránsito.

Esa cifra representa el 14% de los 5.821 pruebas de espiración de aire que se realizaron en las carreteras durante los primeros cuatro meses del año.

Según la Policía de Tránsito, si se considera que en el primer cuatrimestre del año perdieron la vida siete personas en accidentes ocasionados por la conducción bajo los efectos del alcohol, por cada deceso, se detectaron a 117 choferes ebrios.

La medida pudo haberles salvado la vida o la terceros, señala Tránsito.

De los 817 conductores que se detectaron con algún grado de alcohol en la sangre, 597 fueron remitidos al Ministerio Público por conducir en total estado de ebriedad, sobre los límites máximos establecidos

Para German Marín, director de la Policía de Tránsito, los resultados del primer cuatrimestre son ambivalentes, ya que por un lado existe la satisfacción de que se están sacando de las calles a estos conductores “irresponsables” pero, por otro, saber que el 14% de los testeados dieron positivo, preocupa. En todo el 2018 dieron positivo el 16% de las pruebas y en el 2017 el 12%.

“Significa que demasiadas personas, casi 2 de cada 10, deciden conducir bajos los efectos del licor y esos es una bomba de tiempo. A estos casos debemos sumar los que no son sometidos a pruebas por la Policía de Tránsito porque evaden los controles; a veces, lamentablemente, porque les avisan de la presencia de oficiales, mediante apps o chats de WhatsApp.

Si lográramos entender que por cada conductor ebrio que evade el control hay decenas o cientos de potenciales víctimas que pueden morir por culpa de esta persona, podríamos reducir la mortalidad en carretera, pero lamentablemente hay complicidad de la propia familia y de los amigos del infractor que no miden las eventuales consecuencias”, señaló Marín.

De los casos detectados entre enero y abril, 117 tenían un nivel tan bajo de alcohol en sangre que no ameritaron una sanción, mientras que 103 recibieron una sanción económica de ¢318.950 y acumularon 6 puntos en la licencia, lo que les obligará a llevar un curso de reeducación vial, durante una semana, y ganarlo con al menos un 80, si desean renovar la licencia.

De los 103, 19 eran conductores novatos, es decir, tenían licencia por primera vez, así que inmediatamente perdieron su derecho a conducir por un año y deberán hacer el curso para sacar la licencia y ganarlo, una vez cumplido el castigo.