
La tramitología, el cartel y las ofertas quedaron atrás.
Ahora, las empresas Telefónica, de España, y la mexicana Claro miden sus fuerzas sobre el terreno. El primer pulso ya empezó a librarse y es la “caza” de sitios para instalar las antenas para telefonía celular.
Claro apuesta más por la compra de terrenos, pero también negocia alquileres de lotes, azoteas de edificios y hasta las torres usadas hoy para vallas publicitarias.
La empresa requiere entre 800 y 1.000 sitios en todo el país.
Ricardo Taylor, director de Claro para Costa Rica, aseguró que ya tienen permiso para 25 torres, la mayoría en Guanacaste.
Telefónica no quiso revelar ningún detalle sobre el tema.
A la vez, ambas presionan para que las municipalidades de la Gran Área Metropolitana (GAM), donde deben garantizar cobertura durante el primer año de operaciones, aprueben la normativa sobre instalación de radiobases.
Para ello, delegados de las firmas se reunieron recientemente con funcionarios de la rectoría de telecomunicaciones, confirmó la viceministra Hannia Vega.
En el caso de Telefónica, dijo Vega, su prioridad es que los 29 cantones que debe cubrir la red celular en la primera fase tengan la reglamentación aprobada para el momento cuando el Gobierno les comunique la adjudicación.
Esa confirmación se daría la próxima semana, pero en este momento solo cinco municipios tienen vigente la normativa.
El Viceministerio de Telecomunicaciones, junto con personal de la Sutel y del Ministerio de Salud, han intensificado las reuniones con los concejos y alcaldes para aclarar sus dudas, dijo Vega.
Por otra parte, ayer venció el plazo para que se presentaran objeciones a la adjudicación de los dos paquetes de bandas celulares, mas ninguna de las empresas apeló.
Lo que sigue es que el Gobierno, entre lunes y martes, notifique formalmente a las firmas sobre las licencias que les fueron asignadas.
A partir de ese momento, Claro y Telefónica podrán presentar ante el Minaet sus requerimientos de frecuencias de microondas.
Estas permiten la comunicación entre las torres y las solicitudes se hacen con base en el diseño de la red de cada empresa.
El contrato de adjudicación se enviará a la Contraloría General para su refrendo. Esta entidad tiene 25 días hábiles para resolver.
No obstante, si las empresas quieren pueden cubrir más localidades durante esta etapa.
Del primer bloque, hay ocho cantones que no avanzan en la reglamentación. Son Belén, Flores, San Isidro, Heredia, Santa Bárbara, Vázquez de Coronado, Grecia y Atenas.
Algunos de esos municipios, como el caso del Central de Heredia, estaban a la espera de que el Ministerio de Salud se pronunciara sobre los efectos en la salud de las torres. Ese decreto se publicó ayer.
El alcalde, José Manuel Ulate, dijo que reconocen la necesidad de ubicar las torres, pero necesitaban un criterio de Salud para tranquilizar a las comunidades.
El ayuntamiento tiene en fila de ocho a nueve solicitudes para instalar radiobases.
Horacio Alvarado, alcalde de Belén, afirmó que, pese a no tener un reglamento para torres, ya otorgaron tres permisos con base en el plan regulador. Agregó que cualquier normativa deberá respetar los usos de suelo establecidos en esa normativa cantonal.