San Ramón. Unos 5.000 ramonenses que viven en las márgenes de la quebrada La Gata llevan varios años aguantando la fetidez que sale de ese cauce todos los días.
Todavía no se conoce la fuente de los olores, tan insoportables que han sido capaces de enfermar a mucha gente, entre ellos a los estudiantes del Instituto Julio Acosta García.
Los afectados achacan el problema a dos comercios ubicados cerca de la intersección a San Ramón: el Mall Plaza Occidente y la empresa Casino Internacional Casinex, cuyos representantes niegan cualquier responsabilidad.
Los empresarios, más bien, achacan los malos olores a las aguas hervidas de los residenciales y viviendas que acompaña el paso de La Gata desde su naciente, hasta el Río Grande, carretera a Punarenas.
“Dejé de percibir los olores, pero hace dos meses volvieron y son fatales. Son partes del Mall. Es a materia fecal y el otro es a químico”, señaló Rosy Herra, vecina de la urbanización La Radial.
Algunos lugareños están buscando la manera de alejarse del lugar, como el caso de Ingrid Granados.
“Yo debí empezar a construir en otra parte, pero los terrenos acá perdieron el valor. Nadie quiere convivir con tanta contaminación. Antes, uno encontraba peces, tortugas de tierra y serpientes en la quebrada. Ahora solo quedan focos de zancudos”, dijo Granados.
Acciones. Allan Artavia, de la oficina de Recursos Naturales de la Municipalidad de San Ramón, indicó que el tema se ha venido discutiendo hace tiempo e incluso en algún momento se formó una comisión.
“Se estado analizando pero no hemos ubicado alguna prueba que nos determine el lugar del problema”, precisó Artavia.
“Coordinamos con estudiantes de la Universidad de Costa Rica y están haciendo un diagnóstico de la quebrada desde sus inicios.
“Una vez obtenidos los resultados (en noviembre), estos serán la base para futuros estudios y trabajos que determine sitios que están aplicando contaminantes, sus efectos y acciones a seguir”, explicó.
Artavia enfatizó que no estaría de acuerdo en entubar la quebrada –una de las propuestas hechas por los vecinos–, ya que la idea es solucionar el problema y no trasladarlo a otro sector, dado que las aguas recorren un largo trayecto.
Versión de empresas. Álvaro Carazo, abogado y vocero de Casinex, expresó su interés en determinar la fuente exacta de contaminación para poner punto final al problema.
“Nosotros hicimos todo lo que teníamos que hacer. Quisiéramos que esto se acabe para que dejen de señalarnos. Estamos muy seguros de que los malos olores no los provocamos nosotros. Es un problema que viene de las comunidades de arriba con aguas contaminadas que también se precipitan en la quebrada.
“No podemos darnos el lujo de contaminar teniendo 700 empleados. Hemos invertido muchísimo en las mejoras que el Ministerio (de Salud) en su momento nos ha solicitado”, contó el abogado.
Los encargados del Mall Plaza Occidente, afirman haber cumplido con las normativas y sugerencias de Salud. Dicen tener la certeza de que no son los causantes de los malos olores.
“Hace 15 días, terminamos con todos los requisitos de la orden sanitaria. Se hicieron trampas de grasa en todos los locales del centro comercial, dijo Emilio Arias, gerente de la empresa.
Y agregó: “El olor de la planta del centro comercial se eliminó, pero sabemos por análisis que hemos hecho que la urbanización ubicada al lado envía sus aguas negras a la red pluvial”, comentó Arias.