
En una reunión con Mario Calderón, director de la Policía de Tránsito, el Gobierno explorará las opciones para disminuir las presas en la Gran Área Metropolitana (GAM).
“La Policía tiene pocos efectivos, necesitamos muchos más, pero con los que se tienen, vamos a ver si se puede desatorar un poco San José”, manifestó este viernes el presidente Luis Guillermo Solís.
El mandatario reconoció que la medida es paliativa, pero que ese es el tipo de acción que se puede tomar de manera inmediata.
Calderón informó de que su departamento ya intensifica el control vial entre las 2 p. m. y las 10 p. m., cuando hay más lluvias y tránsito en las carreteras.
“Buscamos darle prioridad a los buses. En los puntos que hay que regular, cuando vemos a los buses acercarse, les damos prioridad de paso sobre los (otros) vehículos” explicó el jefe policial.
Para reducir la cantidad de automotores en las vías, Tránsito aboga por que los usuarios implementen el carpooling (viajes en un solo carro de varias personas con una ruta similar).
Este viernes, por la tarde y noche se reportaron 275 incidentes en vías, informó Calderón, quien dijo estar esperando la convocatoria a la reunión con Solís.
Planes de desahogo. Solís apuesta a la mejora en el transporte público para reducir las presas, por lo que recordó el plan para instalar un tren eléctrico.
“Esperamos que pueda dar solución parcial al problema. No se va a resolver completamente hasta que tengamos una red adecuada de intercambiadores de autobuses y todo, que es una solución a mediano plazo”, apuntó.
No obstante, para algunos expertos en transportes, las acciones implementadas no bastan.
“Ese es un proyecto necesario, pero está muy lejos. No es una solución en el corto, y ni siquiera en el mediano plazo”, manifestó Olman Vargas, director ejecutivo del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).
Para Luis Guillermo Loría, director del Programa de Infraestructura del Transporte, del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), la única medida inmediata y posible para paliar la crisis es que los conductores respeten las leyes de tránsito.
“Para las obras de infraestructura se necesita tomar decisiones muy fuertes que nadie está dispuesto a hacer en este país”, dijo.
En su opinión, esos pasos incluyen hacer las expropiaciones de terreno necesarias para ampliar las calles. Para el mandatario Solís, el precio de esa medida la hace inviable para Costa Rica.
Loría y Vargas coincidieron en que otro aporte sería la ejecución de 23 “obras menores” en las vías de la GAM, un plan que requiere unos $12 millones y está en trámite en el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), que espera iniciarlo en el transcurso de este año.