
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) admite que la Ley de Taxis tiene abierto un portillo que estimula un millonario e ilegal negocio con la venta de placas de taxi.
De acuerdo con la normativa vigente, los taxistas tienen derecho a ceder su concesión a otra persona, una vez que cumplen tres años de poseer ese derecho.
La mayoría de taxistas cumplen ese requisito este año.
En lo que va del año, el Consejo de Transporte Público (CTP), órgano del MOPT, ha aprobado 56 cesiones de placas de taxis.
Otros 100 concesionarios ya presentaron solicitud para que se les autorice trasladar su permiso a otro beneficiario.
La concesión es un derecho gratuito otorgado por el Estado. No obstante, autoridades del MOPT y dirigentes de los taxistas temen que detrás de las cesiones haya un millonario negocio.
Viviana Martín, viceministra de Transportes, aseguró que es “muy difícil” corroborar si en ese trámite hay dinero de por medio porque la gente no lo dice.
Martín reconoció que la Ley de Taxis dejó un “portillo”.
Denuncias. La Viceministra reconoció que constantemente llegan denuncias al MOPT sobre venta ilegal de placas.
Incluso, en los periódicos se ofrecen concesiones para operar en cualquier parte del país.
Las placas se ofrecen en “combo”, con vehículos incluidos, hasta en ¢8 millones.
En el caso particular de las anuncios en periódicos, la Dirección Jurídica del CTP ya abrió una investigación.
Con respecto a los otros casos, la Viceministra sostuvo que también se indagan, pero que es muy difícil comprobarlos.
La mayor dificultad radica en que el concesionario tiene tres posibles turnos de manejo y sólo está obligado a cumplir un mínimo de ocho horas diarias.
Por eso, se requiere un trabajo muy minucioso para determinar si el concesionario no da el servicio.
“El problema es grande y es difícil de constatar porque tendríamos que poner un oficial detrás de los taxistas las 24 horas”, dijo Martín.
Actualmente hay unas 12.500 concesiones de taxi activas y solo en la capital operan unas 6.000.
Probados. A la fecha, el CTP ha logrado corroborar la venta de placas de taxis en unos 10 casos.
La mayoría de denuncias fue presentada por compradores que dicen haber pagado mucho dinero por una placa que, al final, nunca pasó a su nombre.
A los dueños de esas placas, el CTP les abrió procesos para cancelarles la concesión.
Para Edwin Barboza, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas de Taxis (Fenacotaxi), el MOPT es el principal responsable de las estafas con placas.
Comentó que este negocio se da con placas viejas, de taxis que daban el servicio antes del proceso abreviado (año 2000).
“Solo en San José circulan de 500 a 600 placas ‘gemelas’, y no entiendo por qué el Ministerio no las ha sacado de circulación”, agregó.
