Cientos de personas con los corazones llenos de fe, devoción y mucho agradecimiento, caminaron desde la catedral metropolitana, en San José, hasta el Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas, en Alajuelita, para pagar favores y pedir milagros al llamado Negrito.
La alegría fue la tónica de la tradicional caminata que esteaño 2024 celebró 206 años de la fe que se le profesa a la imagen de Cristo crucificado, cuyo hogar está en este pequeño pueblito al sur de la capital.
Armados con gorras para el sol, y zapatos y ropa deportiva para soportar la caminata, los fieles se unieron en oración durante todo el trayecto. El rezo del rosario fue parte fundamental de este acto de fe que reunió no solo a los alajueliteños, sino también a un nutrido grupo de gente de otros lugares del país que se dio cita para expresar de esta forma su fervor.

En el recorrido, hubo dos paradas necesarias. La primera de ellas fue en la parroquia de Cristo Rey, donde el sacerdote Sergio Valverde recibió a los peregrinos. Allí el religioso hizo una sentida oración de agradecimiento al Negrito. Además, hubo lluvia de agua bendita y un refrigerio compuesto por galletas, costilla de panadería y refresco, para retomar fuerzas y seguir con los pasos de fe.
El camino continuó hasta la iglesia de Sagrada Familia, donde niños, jóvenes, adultos y adultos mayores recibieron la bendición del párroco de esa comunidad.
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La fiesta se reanudó con cánticos hasta llegar a la carretera que conecta Hatillo centro con la rotonda del antiguo Rancho Guanacaste. Desde ahí, los feligreses fueron acompañados por una alegre cimarrona que amenizó la caminata hasta el templo alajueliteño.
Al llegar a su pueblo, el Negrito fue recibido con bombetas por muchos otros fieles que lo esperaban en el parque de la localidad. La entrada de la imagen al Santuario se realizó en medio de palmas, vivas y sentidas lágrimas.
El lunes 15 de enero será la celebración del Santo Cristo de Esquipulas. Ese día habrá misas y procesiones.
La noche anterior se realizará la tradicional procesión de las “medidas”, donde los fieles del Cristo Negro de Esquipulas lo llevan con cintas de color rojo, que son bendecidas.
Esta devoción llegó a Costa Rica gracias a los misioneros franciscanos, quienes la propagaron. El primer pueblo en recibir al Cristo de Esquipulas fue Santa Cruz de Guanacaste, durante las primeras décadas del siglo XIX. A Alajuelita llegó el Cristo en 1815; sin embargo, fue con la construcción de la primera ermita en 1818, que se oficializó la devoción por la imagen.
La iglesia alajueliteña es Santuario Nacional. El título es un reconocimiento que se le da a un lugar de peregrinación, como lo es también la basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago.

Quienes visiten con fe y devoción el Santuario del Cristo Negro el próximo lunes 15 de enero recibirán indulgencia por sus pecados. Este regalo fue otorgado por el papa Pío X, quien firmó el documento Breve Apostólico, con la sentencia, en 1907.
El pequeño papel dirigido al pueblo de Alajuelita en “Costarica” (así lo puso el Papa), escrito a mano y en latín, dice que quienes visiten al Cristo Negro de Esquipulas cada 15 de enero tienen la oportunidad de poseer “indulgencia plenaria y remisión de todos los pecados”. Eso sí, hay que arrepentirse de las faltas cometidas y no volver a pecar.









