
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) estrenó hace apenas un mes un moderno edificio para telecomunicaciones que ya tiene problemas con los ascensores, la iluminación, la seguridad de las puertas y los servicios de electricidad y agua potable.
Los defectos aparecieron a finales de junio, cuando ya se habían traslado 1.300 funcionarios del ICE al edificio de 16 pisos ubicado detrás de la Contraloría General de la República, ubicada en Sabana sur.
La torre de telecomunicaciones le costará al ICE casi $100 millones (con financiamiento) y fue denominada por el propio Instituto como “un moderno edificio”, “de alta tecnología” y una “edificación de clase mundial única en Centroamérica y el Caribe”.
Sin embargo, ya el 2 de julio el propio subgerente de Telecomunicaciones, Claudio Bermúdez, empezó a quejarse de los “inconvenientes de la estructura” en una carta enviada a Clemencia Barrantes, subgerente administrativa, donde enumera 12 problemas en la estructura.
En el oficio 6000-1777-2010, el subgerente señaló “lentitud y problemas con el funcionamiento correcto de los ascensores, que causan colas, tiempos de espera altos, especialmente a la hora de ingreso del personal (...), funcionarios atascados y elevadores fuera de operación”.
Según el sindicato Asociación Nacional de Técnicos y Trabajadores de la Energía y las Telecomunicaciones (Anttec), el edificio solo cuenta con cuatro ascensores para 1.300 empleados, quienes esperan hasta 30 minutos para poder llegar al piso correspondiente.
Además, los carnés para abrir puertas en la torre de telecomunicaciones son incompatibles tecnológicamente, con los que se usan en el resto de edificios del ICE.
Como medida de contingencia, la entidad resolvió dejar las puertas abiertas para el acceso a cada piso; pero esto ya facilitó el “extravío de sillas y robo de equipos de cómputo”, según denunció Bermúdez.
En 50 días de operación, también se han presentado inundaciones, interrupciones en los servicios de agua potable y electricidad.
El problema del agua impide el buen uso de servicios sanitarios, mientras el fallo eléctrico afecta “por largos períodos” las redes de datos y la telefonía de voz IP, el aire acondicionado y la iluminación.
Sin embargo, fue hasta junio de este año cuando se concretó un fideicomiso con el Banco de Costa Rica para que el ICE adquiera el inmueble en un plazo de 12 años.
Ante las quejas de la subgerencia de Telecomunicaciones, Clemencia Bermúdez respondió el 15 de julio que los problemas estaban parcialmente resueltos.
Según dijo, se realizará un estudio de “tráfico vertical” para mejorar el uso de los elevadores.
Además, sostuvo que ya se había resuelto el problema de incompatibilidades entre carnés para abrir puertas, pero que las mismas continuarán abiertas, hasta que “el personal se acostumbre” a los sistemas de seguridad.