
Los pequeños de maternal de centros públicos no tendrán graduación este año.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) prohibió estas actividades para ahorrar dinero a los padres de familia.
Solo los alumnos de kínder tendrán un acto de graduación que deberá ser lo más sencillo y corto posible, sin uso de birrete, cinta, capa o portatítulos.
En total, más de 103.000 niños de preescolar y sus padres tendrán que ajustarse a la directriz emitida por la viceministra académica, Alejandrina Mata, a principios de este año.
La directriz deja sin efecto una circular del 2003 que permitía la realización de convivios y la entrega de certificados a los niños del ciclo materno infantil.
Para los alumnos de kínder (también conocido como ciclo de transición), solo se permitirá un acto sencillo de entrega de certificados.
Esa directriz también prohíbe “terminantemente” pedir dinero a las familias y condicionar la asistencia de los niños a la graduación al pago de cuotas.
Según explicó la asesora de preescolar, Ginneth Rojas Segura, la directriz se giró ante numerosas quejas de padres de familia por los altos costos de estas celebraciones.
“La situación económica ahora está muy difícil para obligar a los padres a comprar, por ejemplo, un portatítulos que luego se bota”, agregó la funcionaria.
Costos. Según el MEP, los “paquetes de graduación” para estos niveles rondaban entre los ¢5.000 y los ¢7.000, dinero que a muchos padres de familias se les dificultaba conseguir por problemas económicos de los hogares.
“Hemos encontrado padres que dejan de mandar a los niños a preescolar por los enormes gastos que hay. Por eso, queremos que los padres vean en preescolar lo que realmente es”, dijo Rojas.
La directriz del MEP no hace ninguna excepción a las nuevas medidas y, más bien, advierte a los docentes sobre posibles acciones disciplinarias en caso de que se incumpla la orden.
En el caso de los estudiantes de bachillerato de instituciones públicas, el MEP emitió una circular (la DVM-281-2007), el 21 de junio pasado, en la que solicita a los directores vigilar que celebraciones como las convivencias, los bailes de graduación y las graduaciones no sobrepasen las posibilidades económicas de las familias.
Este tipo de eventos queda en manos de comités de padres de familia, pero los directores son los responsables de que no se cometan abusos en los costos y en caso d e los que los detecten, pueden intervenir para llegar a soluciones.
