
La Cancillería pidió al Ministerio de Hacienda cancelar la exoneración de tres vehículos con placas diplomáticas asignadas a la embajada de Nicaragua, debido al mal uso que de ellos ha hecho el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) nicaragüense, Roberto Rivas Reyes, y su familia.
La solicitud la planteó el jueves anterior el canciller, Bruno Stagno, en una carta dirigida a la ministra de Hacienda, Jenny Phillips.
“Se tienen pruebas de que se le ha dado un uso indebido (al beneficio), por parte de personas no autorizadas (...) Por tal motivo, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto ha procedido a cancelar la autorización para las exenciones correspondientes”, escribió Stagno.
El Canciller fundamentó su decisión en un decreto del Poder Ejecutivo firmado en 1967, que regula el uso de placas diplomáticas por parte de las embajadas y consulados acreditados en el país.
Según esta normativa, si se comprueba el uso indebido de un carro con placas diplomáticas las autoridades fiscales pueden decomisarlo y acusar a su dueño por el delito de defraudación al fisco.
La exoneración por motivos diplomáticos no puede ser aprovechada por personas que no son representantes oficiales de un país, como es el caso de Roberto Rivas Reyes y su familia.
Deben pagar. Dos de los carros, un Mercedes Benz S 500, modelo 2009, y un Porsche 911 Carrera, modelo 2008, fueron inscritos a nombre del embajador de Nicaragua, Harold Rivas, hermano del magistrado.
El otro vehículo, un BMW M3, del 2009, aparece registrado a nombre de Guillermo Matus Cortez, tercer secretario de la legación.
El 26 de noviembre, La Nación reveló que Rivas y su familia utilizan el Mercedes Benz y el BMW.
La Policía de Control Fiscal, por su parte, determinó que el Porsche también es conducido por personas que no son agentes diplomáticos acreditados, aunque no trascendió su identidad.
Ahora, el Ministerio de Relaciones Exteriores le solicitará al embajador Harold Rivas entregar las placas diplomáticas que le fueron asignadas a dichos vehículos.
Para legalizar los carros en el país, sus dueños deben pagar los impuestos respectivos.
El fisco costarricense otorgó un beneficio aproximado de ¢31 millones por la exoneración del Mercedes Benz, de ¢21,5 millones por el BMW y de 21,3 millones por el Porsche, según un cálculo del Ministerio de Hacienda.
“Nosotros veníamos investigando el asunto. Ahora debemos realizar el debido proceso y darle un plazo (al dueño registral de los vehículos) para que venga, comparezca y pague los impuestos”, dijo ayer la ministra Phillips.
“Lo único que les queda es pagar los impuestos o probar que lo que se está diciendo no es cierto”, agregó la funcionaria.
La Dirección General de Aduanas cobrará a sus dueños registrales el monto que debieron pagar por los vehículos cuando estaban nuevos, sin aplicar descuentos por depreciación, explicó la ministra.
Este medio quiso conocer la opinión del embajador nicaragüense Harold Rivas, pero, tras múltiples llamadas telefónicas a la embajada y a su celular, no fue posible.