Festejo religioso será en la catedral metropolitana este martes 24 de marzo, a las 6 p. m., pero habrá actividades desde las 4:30 p. m.

Por: Hugo Solano C. 23 marzo, 2015
Reproducción de una imagen sin fecha que muestra a monseñor Romero durante la guerra civil salvadoreña. La imagen se encuentra en el Centro Histórico Monseñor Romero en San Salvador, El Salvador.
Reproducción de una imagen sin fecha que muestra a monseñor Romero durante la guerra civil salvadoreña. La imagen se encuentra en el Centro Histórico Monseñor Romero en San Salvador, El Salvador.

Este martes se conmemoran 35 años del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero, quien será proclamado beato mártir en mayo, por ello, fieles en Costa Rica recordaránlas principales facetas en la vida del arzobispo salvadoreño, asesinado el 24 de marzo de 1980, cuando celebraba una misa, en el Hospital La Divina Providencia, San Salvador.

La actividad comenzará a las 4:30 p. m., en el parque central de San José, luego será la misa a las 6 p. m. en la catedral metropolitana, indicó el misionero claretiano Gonzalo Mateo, uno de los organizadores.

Mateo añadió que la idea es reunir a cristianos de diferentes iglesias en una acto ecuménico, en torno a la figura de quien representa a una multitud de mártires y delegados de la palabra que dieron la vida por profesar su fe.

El misionero resaltó que Romero pasó de ser un conservador a un férreo defensor de su pueblo al notar la masacre de campesinos y personas de bien.

"También fue un crítico de la Iglesia y por eso tardaron tanto en reconocerle. El papa Francisco quiere una Iglesia pobre para los pobres y por eso ha levantado su causa sin necesidad de milagros", afirmó Mateo.

Beatificación. Romero será beatificado el 23 de mayo en la Plaza Divino Salvador del Mundo, en la capital salvadoreña.

A inicios de este año, el papa Francisco anunció que Romero era un "mártir de la fe". Por eso, invitó a quienes puedan asistir este martes a la misa y demás actividades a efecto de conocer la causa del futuro beato, en la actividad organizada en la catedral metropolitana.

A juicio de Gonzalo Mateo, la beatificación es una manera de fortalecer el legado de quien llamó al cese de la represión en El Salvador y fue la voz de los que no tenían voz.

"Es un profeta del siglo XX para la Iglesia y para la humanidad", puntualizó el misionero.