Patricia Recio. 1 noviembre
El ingreso de extranjeros por la vía terrestre se mantenía cerrado desde el pasado 19 de marzo. Foto: Rafael Pacheco
El ingreso de extranjeros por la vía terrestre se mantenía cerrado desde el pasado 19 de marzo. Foto: Rafael Pacheco

Desde este domingo, las personas extranjeras con un estatus de permanencia legal en Costa Rica podrán ingresar al país por los puestos migratorios habilitados, incluidas las fronteras terrestres.

Esa medida aplica para personas bajo las categorías migratorias de residencia permanente, temporal, especiales o no residentes y subcategoría estancia.

Como requisitos, el Gobierno anunció que estas personas deberán tener al día el seguro con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) o un seguro de viaje, que cubra los gastos de alojamiento y servicios médicos en caso de un eventual contagio de la covid-19 con un mínimo de cobertura de 22 días.

En caso de estar morosos ante la Caja, los residentes o costarricenses que ingresen al país tendrán un plazo de 22 días para regularizar su condición de aseguramiento.

Además, deberán cumplir una orden sanitaria de 14 días aislamiento a su llegada al país.

Según el decreto publicado en La Gaceta, desde este domingo también queda habilitado el transporte internacional terrestre únicamente para los viajeros autorizados para ingresar por esa vía (costarricenses y residentes).

El Gobierno recordó que actualmente solo se permite el ingreso de turistas por las vías aéreas o marítimas en las marinas autorizadas.

Desde este domingo, la posibilidad de visitar el país desde cualquier nación del mundo quedó habilitada por dichas vías cumpliendo como requisito la presentación del formulario de salud y el seguro médico.

Ya no es necesario aportar la prueba PCR negativa.

El ingreso para personas extranjeras por las vías terrestres al país se mantenía cerrado desde el pasado 19 de marzo. Incluso las autoridades habían advertido al inicio que aquellas personas con estatus migratorio que abandonaran el país en medio de la emergencia sanitaria no podían volver a entrar y se exponían a perder la condición regular de permanencia.