8 diciembre, 2010
 A pocos kilómetros de Orosi, es posible observar los toldos de la empresa Pelarica. La Sala IV estableció, en el año 2003, que esas estructuras provocan la contaminación visual de ese valle, en Paraíso de Cartago. Ileana Arauz
A pocos kilómetros de Orosi, es posible observar los toldos de la empresa Pelarica. La Sala IV estableció, en el año 2003, que esas estructuras provocan la contaminación visual de ese valle, en Paraíso de Cartago. Ileana Arauz

La empresa Pelarica S.A., dedicada a cultivar plantas ornamentales, demandó al Estado por ¢4.800 millones como indemnización por el cese de su actividad.

La medida se tomó tras un fallo de la Sala Constitucional del 2003, que ordenó suprimir la contaminación visual en el valle de Orosi, Paraíso de Cartago.

Según esta sentencia, la compañía incurría en esa falta con la colocación de una especie de toldos blancos de gran tamaño, necesarios para filtrar la cantidad de rayos solares adecuados para el crecimiento de las plantas.

Ante el impedimento de proseguir con la actividad, la firma recurrió al Juzgado Contencioso Administrativo en procura de una indemnización, pues contaba con los permisos para el cultivo.

La demanda la interpuso en el 2004 contra la Municipalidad de Paraíso, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y Acueductos y Alcantarillados (AyA). También contra el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU).

En una resolución del 1.° de julio del 2009, ese despacho judicial aceptó los ¢4.800 millones como monto base para iniciar el litigio.

Sin embargo, el Estado apeló y ahora el Tribunal Contencioso Administrativo debe definir si mantiene el monto. Cuando la resolución quede lista, empezará un juicio para determinar si las entidades estatales deben pagar.

Ayer se contactó a Eugenio Desanti, abogado de Pelarica, pero explicó que estaba ocupado. Posteriormente, no atendió su teléfono.

Defensa. En su defensa, Marvin Solano, alcalde de Paraíso, explicó que no cuentan con un plan regulador para impedir esa actividad. Asimismo, dijo que considera que no existe un daño por resarcir.

“(La empresa) quiere tomar eso como un pretexto para cerrar e irse con las bolsas llenas”, aseveró.

Pese a los términos de la demanda, el ayuntamiento no acudió a la audiencia donde se fijó el monto del reclamo.

Rodolfo Lizano, director jurídico de AyA, dijo que la firma les reclama no avisar sobre la existencia de fuentes de agua.

“Ahí no hay fuentes de abastecimiento poblacional”, explicó.