La Dirección de Educación Vial ha detectado y denunciado ante el Ministerio Público al menos 10 casos –en lo que va del año– de conductores con licencias falsas.

El encargado de esa dependencia, Hugo Jiménez, comentó que en algunos casos los usuarios pagan hasta ¢300.000 por el documento que los acredita como conductores. Así lo confirmaron al revisar páginas web que ofrecen la venta ilegal.
Estos documentos falsos son ofrecidos en páginas de Internet y en muchos casos han sido detectados cuando los oficiales de tránsito detienen a los choferes y notan irregularidades en tonos y otros parámetros de seguridad.
Según Jiménez, uno de los métodos más comunes para alterar estos documentos es utilizar una licencia real y borrar la foto y datos del conductor con láser, luego se imprime encima con la información del usuario que compra la acreditación alterada.
Estos choferes, al igual que las personas que venden los plásticos falsificados, se enfrentan a un proceso judicial y son castigados con dos años sin poder optar por sacar un permiso de conducir.
"Nosotros, como ministerio, hemos hecho un llamado a los usuarios para que no realicen trámites fuera de la institución. Hemos integrado fases y procesos para ayudar a los usuarios a consolidar trámites", explicó el encargado de Educación Vial.

El funcionario también destacó el riesgo que representan estas personas, pues no hay nada que garantice que ese conductor cumple con los requisitos para andar en carretera.
Más seguras. Con el fin de evitar la falsificación de documentos y la alteración de otros procesos relacionados con la acreditación de conductores, Educación Vial tiene entre sus planes realizar cambios en el tipo de licencia.
Jiménez destacó que la licencia actual es la misma que se utiliza desde 1998, por lo que ya es necesario ajustarse a las nuevas tecnologías.
"Tenemos que pasar al policarbonato en lugar de plástico, que es una estructura diferente y no va a ser violada", aseguró.
Estos cambios también implicarían aumentos en los costos; sin embargo, esto es algo que debió haberse llevado a cabo año con año, aseguró el director de Educación Vial.
Además, otra de las iniciativas implica el trasladar el proceso de acreditación a sucursales bancarias y que el MOPT únicamente supervise este servicio, con la finalidad de descentralizar los trámites y brindar mayor comodidad a los usuarios.
