
El país desaprovecha gran cantidad de desechos, principalmente agrícolas, que podrían utilizarse como biomasa para la producción de energía eléctrica.
De hecho, con solo los desechos de las plantaciones de piña y caña de azúcar se podría generar el doble de la energía producida por la planta hidroeléctrica Arenal (más de 700 megavatios).
La planta Arenal tiene capacidad para generar 372 megavatios.
Esta es una de las principales revelaciones de un estudio presentado ayer sobre la oferta y consumo de energía en Costa Rica a partir de la biomasa.
Dicho análisis fue contratado a la consultora Interamericana de Desarrollo S. A. por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la dirección Sectorial de Energía del Minae.
El informe indica que el país no utiliza el 60% de los residuos biomásicos que produce.
También señala que si se aprovecharan todos esos desechos, la generación de energía con biomasa podría llegar a los 1.000 de megavatios, lo cual representa el 68% de la demanda nacional.
Otros residuos que podrían aprovecharse son: la fibra y la cáscara del cocillo de la palma, aserrín, leña y desechos de frutas.
Mayor potencial. El estudio indica que los residuos de la caña de azúcar y la piña son los que tienen mayor potencial energético por la composición de los desechos, la magnitud de las plantaciones y su distribución geográfica.
En ese sentido, señala que las regiones huétar Norte, Atlántica y Brunca tienen la mayor capacidad de generación pues ahí se concentran las plantaciones.
En el caso de la caña, la mayoría de ingenios ya aprovechan el bagazo en la generación de electricidad para autoconsumo. Incluso, el ICE actualmente compra 7 megavatios a un ingenio.
No obstante, hay otros desechos de la caña que podrían utilizarse para producir electricidad.
La piña también produce muchos residuos pues en el país hay 40.000 hectáreas sembradas y los cultivos se renuevan cada dos años. En la actualidad, estos desechos se queman o se amontonan en las fincas, lo cual genera problemas de contaminación.
El informe sugiere hacer más estudios para aprovechar la biomasa porque en Costa Rica no hay experiencia al respecto.
Carlos Roldán, miembro del equipo investigador, explicó que el estudio no incluyó los costos de generación con biomasa pues el objetivo era identificar el potencial.
Según Gloria Villa, directora sectorial de Energía del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), esa es una de las investigaciones a futuro y se concentrará en los residuos con mejores resultados.
“Hay que definir hacia dónde orientar los trabajos, analizar cuáles serán los costos de producción y cuáles serían las tecnologías más apropiadas”, aseveró.
Por su parte, Salvador López, director del Centro de Control de Energía del ICE, dijo que si bien no se estimaron costos, la generación con biomasa resulta más barata si se compara con la producción a base de combustibles (térmica).
Según datos suministrados por el ICE a marzo anterior, el kilovatio generado con biomasa costaba, en promedio, ¢41, frente a ¢67 de la térmica.
