El terremoto que destruyó el poblado alajuelense de Cinchona el 8 de enero pasado dejó pérdidas por ¢280.765 millones, según el informe final de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).
Dicho monto equivale al 1,5% del producto interno bruto (PIB), es decir, de todos los bienes y servicios que produce el país.
Ese porcentaje es casi la mitad del déficit proyectado por el Gobierno para este año (2,8% del PIB).
La red eléctrica del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) fue la que sufrió mayor castigo por el sismo.
Según la CNE, las pérdidas en ese sector fueron de ¢205.428 millones, monto que incluye los daños producidos en la planta hidroeléctrica de Cariblanco y la caída del tendido eléctrico.
Elbert Durán, vocero del ICE, comentó ayer que ya se restableció el fluido eléctrico en las zonas donde era necesario y ahora revisan posibles enrutamientos de líneas de transmisión, pues al menos dos torres “quedaron en el aire”.
En cuanto a Cariblanco, el Instituto Nacional de Seguros (INS) ya giró un primer tracto de $7,5 millones (¢4.313 millones) para su reparación. El dinero procede de la póliza que cubría la planta.
Por otra parte, las pérdidas en vivienda fueron de ¢20.537 millones. El terremoto dañó en total 2.387 casas, de las cuales 781 resultaron totalmente destruidas.
Para hacer frente a estos daños, el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) dispone de ¢3.000 millones de sus propios recursos.
Además, el Gobierno le dará otros ¢11.000 millones. No hay certeza sobre la fuente de los otros ¢7.500 millones para las casas.
Aulas. En el caso de infraestructura educativa, se contabilizaron destrozos por ¢2.723 millones.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) dijo ayer que se ha reparado la mayoría de las 29 escuelas y colegios dañados.
Para ello se invirtieron fondos propios y donaciones hechas por embajadas, organismos internacionales y empresas nacionales.
En cuanto a la red vial, el movimiento telúrico provocó pérdidas por ¢9.051 millones en carreteras y ¢1.617 millones en puentes.
Alejandro Molina, director ejecutivo del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), indicó que la reparación o reconstrucción de esa infraestructura se hará con dinero proveniente de un préstamo del Banco Mundial (BM).
“Estimo que en 15 ó 22 días tendremos el dinero, pero la reparación será larga; quizás en junio del próximo año concluiremos las obras, si no hay retrasos por el invierno”, señaló Molina.
Algunas de las vías ya están en reparación con dinero de la CNE, el Conavi o el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).
Marco Vargas, ministro de Coordinación Institucional, aseguró que el país podrá realizar las inversiones necesarias para recuperar toda la zona devastada.
“Es posible la recuperación de toda la zona en unos años”, dijo.
Por otra parte, la CNE dijo ayer que tiene disponibles en sus cuentas ¢888,6 millones de los donativos recibidos (¢1.488 millones al 14 de abril). Además, se cuenta con ¢1.990 millones del fideicomiso del Banco de Costa Rica y Repretel para reubicar Cinchona.