
El viento contribuirá a dotar de energía eléctrica limpia a los vecinos de la zona de Los Santos, sureste de la provincia de San José.
Coopesantos R. L. empezará esta semana las pruebas de su planta eólica instalada en los cerros de La Paz y Casamata, poblados de El Guarco, Cartago.
El complejo eólico, compuesto por 15 aerogeneradores de 44 metros de altura, tiene 12,7 megavatios de capacidad instalada.
La producción de la central permitirá atender la demanda del 32% de las 120 comunidades que atiende esa cooperativa.
Hoy, la energía eléctrica que demandan los 37.600 clientes de la empresa se compra a terceros, principalmente al ICE. Además, es la más cara entre las ocho empresas prestatarias del servicio eléctrico que operan en Costa Rica.
Casi lista. De acuerdo con Elías Calderón, gerente general de la Cooperativa de Electrificación Rural (Coopesantos R. L.), si las pruebas salen bien, la planta podría quedar conectada al sistema eléctrico a finales de agosto. La obra tiene un costo de $36,5 millones.
A su vez, la entidad empezó a valorar terrenos y a realizar pruebas de viento para colocar más aerogeneradores y así ampliar la capacidad del complejo.
Esta será la primera central a base de viento que operará cerca del Valle Central. Asimismo, es el primer proyecto de generación propia de la cooperativa.
Más producción. Calderón dijo que también planean construir una planta hidroeléctrica en el poblado de San Joaquín, al sur de los cantones de Dota y Tarrazú.
La central aprovecharía las aguas de los ríos Naranjo y San Joaquín. “Sería un proyecto en cascada con tres casas de máquinas y se le devolvería el agua al río unos metros abajo”, explicó.
El proyecto cuenta con estudio de impacto ambiental y de factibilidad. Faltan los diseños finales y el esquema de financiamiento.
La planta tendría 29 megavatios de capacidad y su costo supera los $100 millones.
Con estas iniciativas de generación propia, la Cooperativa pretende aliviar el bolsillo de sus abonados en el futuro.
