
La Contraloría General no descarta abrir una investigación contra el presidente ejecutivo del INS, Guillermo Constenla, por posibles irregularidades en la contratación de un corredor de reaseguros.
Según esa entidad, Constenla ordenó que se modificaran los procedimientos internos del INS en la contratación del corredor del reaseguro de la póliza U-500.
Esta cubre todos los bienes del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y sus subsidiarias (Racsa y CNFL).
Por este caso, la Contraloría ordenó suspender de sus cargos a José Ángel Villalobos, actual gerente del Instituto Nacional de Seguros (INS) y a sus subalternas Guiselle Monge y Liannette Castillo.
La primera es subjefa de Reaseguros y la segunda se desempeñaba hasta el año pasado –cuando renunció– como encargada de la Unidad de Reaseguro Facultativo.
Los tres funcionarios del Instituto alegaron que actuaron según las instrucciones giradas por su superior, Guillermo Constenla.
Por este argumento, la Contraloría atenuó la sanción contra los tres empleados del INS y, en lugar del despido, ordenó la suspensión sin goce de salario.
Para Villalobos fue por 15 días y para sus subalternas, 10 días.
El órgano contralor también reprochó a Villalobos, Monge y Castillo por no objetar u omitir las órdenes de Constenla, a sabiendas de que contradecían el Reglamento para la Negociación de Contratos de Reaseguros del INS.
Así consta en el procedimiento administrativo PA-87-2010 del 1.° de noviembre del año pasado, pero que la Contraloría General notificó la semana anterior.
En esta resolución, el órgano fiscalizador no ordenó ninguna medida disciplinaria para el presidente ejecutivo de la aseguradora.
Sin embargo, ayer esa entidad respondió así a una consulta de este medio sobre una posible investigación a Constenla: “En la resolución PA-87-2010 se analiza el grado de responsabilidad de los servidores involucrados y se fundamenta la sanción a imponer.
”Puede ser que durante el trámite del expediente surjan elementos susceptibles de una valoración posterior, lo cual será procedente, una vez concluido el proceso en sede administrativa”.
“No consta en ninguna parte orden emitida por el señor Constenla. Las decisiones del órgano Contralor merecen nuestro respeto y se acatan, sean o no acertadas”, declaró por correo electrónico.
Este caso se remonta a abril del 2009 cuando el INS renovó la póliza del reaseguro U-500.
Aunque el INS seleccionó en ese momento al corredor inglés Willis Re luego revocó la decisión porque el ICE le pidió una terna de corredores para la evaluación respectiva.
De ese grupo resultó seleccionado el corredor estadounidense HRG, a pesar de que había incumplido en años anteriores con la normativa de reaseguros del INS.
Por ejemplo, presentar las notas de cobertura de la póliza U-500.
Estas son vitales para que el Instituto pueda corroborar los términos, condiciones, precio y comisiones con las que HRG colocó la cobertura de reaseguro en el exterior y a cuánto costó.
Cuatro meses después, el INS corroboró que HRG cobró un sobreprecio de $1 millón por colocar la póliza del ICE en reaseguradoras internacionales.
Para la Contraloría, este vicio en el proceso expuso al INS y a la Hacienda Pública “a que en forma potencial sufriera riesgos, pues se escogió a un corredor que venía incumpliendo con la información requerida; es decir, no era idóneo”.