Un total de 863 personas esperan una operación de reemplazo de cadera, pese a que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cuenta desde hace tres meses con las prótesis necesarias para realizar buena parte de esas cirugías.
Los pacientes, en algunos casos, llevan más de tres años de aguardar por dicha operación, mientras soportan intensos dolores y dificultades para caminar.
En julio, la Contraloría General de la República autorizó a la CCSS una compra directa de “emergencia” de esas prótesis.
Lo anterior con el objetivo de que los hospitales San Juan de Dios, Calderón Guardia, México y el Centro Nacional de Rehabilitación pudiesen afrontar la demanda de los seis meses venideros.
Con ese visto bueno, la institución hizo un pedido de 385 prótesis a la empresa Eurociencia después de que la compañía se adjudicó el respectivo concurso.
Sin embargo, tres meses después de firmado el convenio, en agosto, esos hospitales solo han efectuado 37 cirugías.
De llegar a mantenerse esta tendencia, cuando se cumplan los seis meses estipulados, únicamente se habrán realizado 74 operaciones y quedarán disponibles 309 prótesis.
Paradójicamente, entre los argumentos que la CCSS esgrimió ante la Contraloría para que esta aprobara la contratación directa figura la existencia de una lista de espera de casi 900 pacientes; incluso adjuntó los nombres.
Carencias múltiples. Ubaldo Carrillo, gerente de logística de la CCSS, argumentó que las operaciones no solo dependen de la disponibilidad de prótesis, sino también de la cantidad de camas, quirófanos y médicos habilitados.
Por su parte, la gerente médica de la institución, Rosa Climent, destacó que con el fin de disminuir la presa se ha aumentado el recurso humano y se habilitó a hospitales regionales para realizar la intervención quirúrgica.
“Mi esperanza es, en unos meses, haber resuelto la demanda de esta operación”, sostuvo.
La intervención de sustitución de reemplazo articular de cadera se realiza en el hueso coxal. Allí se coloca un implante y también un componente en el fémur.
Ese procedimiento se da en personas con traumatismos, deformaciones o aquellas que sufran algún tipo de accidente.
Sin desembolso. El contrato entre Eurociencia y la CCSS establece que la compra de prótesis se debe realizar por consignación; es decir, que solamente se pagan las que sean utilizadas.
Cada prótesis tiene un costo de $1.220 y hasta el momento la CCSS ha invertido $45.120 por las 37 que ya utilizó. Las restantes 348 aún continúan en poder de la empresa.
Juan Carlos Hernández, asesor legal de Eurociencia, denunció la incapacidad de la institución de realizar las intervenciones.
“ ¿Para qué hacen la solicitud, si no tienen la capacidad para ejecutarla?”, reclamó.
El gerente de logística de la CCSS defendió a la institución al argumentar que el objetivo de la solicitud es garantizar la disponibilidad de las prótesis, como complemento de las acciones para reducir la lista de espera.
Señaló también que todas las prótesis solicitadas a Eurociencia serán utilizadas y que incluso hay planes de ampliar el contrato con dicha compañía.