
El expresidente de la República, Rodrigo Carazo Odio, se mantiene sedado, con respiración asistida y en condición delicada en Cuidados Intensivos del Hospital México.
Anoche, el último parte médico indicó que la salud del exmandatario no varió durante el día.
Su estado empeoró este martes , un día después de que fuera sometido a una cirugía para colocarle cuatro baipases para corregir obstrucciones en sus arterias coronarias.
Ese día, sufrió un fallo multiorgánico que pudo haberle afectado hígado, pulmones y riñones.
Su evolución es individual e impredecible. “La recuperación que puedan ir teniendo sus órganos afectados será muy paulatina y dependerá mucho de la respuesta propia que don Rodrigo pueda tener”, agrega un parte médico emitido ayer en la mañana.
Óscar Palma Rodríguez, médico asistente del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital México, indicó en un comunicado de prensa que Carazo “se mantiene con soporte vital y hasta el momento, no ha presentado nuevas complicaciones”.
Por ahora, se mantiene sedado para poder suministrarle medicamentos que le alivien el dolor y reduzcan el estrés postoperatorio.
Carazo, de 82 años, sufrió un leve infarto hace casi tres semanas y desde entonces presentaba dolencias. Fue por eso que se internó desde el jueves anterior.
Durante el fin de semana, los médicos determinaron que el expresidente necesitaba una intervención quirúrgica para contrarrestar las obstrucciones de las arterias que irrigan el corazón.
En el centro médico lo acompañan sus hijos Rodrigo Alberto, Mario y Álvaro. También está con él su esposa, Estrella Zeledón.
