
Aunque los $170 millones que recibirá el país por la concesión de frecuencias celulares aún no está depositado, ya motiva controversias.
El destino final de ese depósito y otros recursos que nutrirán el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) es fuente de disputa entre cámaras empresariales.
Así lo dejan ver cartas remitidas esta semana por las cámaras de Infocomunicación y Tecnología (CIT) y de Tecnologías de la Información y Comunicación (Camtic).
La primera representa a los operadores autorizados en el país para prestar servicios de telecomunicaciones –además son contribuyentes de Fonatel– y opina que los recursos del Fondo son solo para financiar obras de infraestructura.
“Resulta de nuestro mayor y especial interés que dicho Fondo sea utilizado, según el espíritu de la ley que lo creó, para desarrollar infraestructura de telecomunicaciones necesaria para universalizar el acceso a Internet y disminuir la brecha digital”, indica Román Fallas, presidente de la CIT en una carta a Marco Vargas, ministro de la Presidencia.
Además, Fallas le solicita al Ministro retirar el plan de ley que pretende trasladar el viceministerio de Telecomunicaciones al Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micit).
El proyecto está en discusión en la Asamblea Legislativa y próximo a ser sometido a votación.
Mientras, Camtic, en representación de las empresas de
Así lo dejó plasmado Alexánder Mora, presidente de Camtic, en una carta abierta a los diputados en la que manifiesta el apoyo al plan para trasladar el viceministerio de Telecomunicaciones al Micit.
En la misiva indica que los recursos de Fonatel, si bien están dispuestos para lograr el acceso universal de los servicios de comunicación, “sería torpe hacer una lectura minimalista del propósito del Fondo y reducirlo al acceso físico”.
Según Mora, el acceso universal incluye políticas de redes digitales neutrales, banda ancha fija y móvil con cobertura nacional, dispositivos digitales de acceso y amplio contenido.