La CCSS reorganizó las disponibilidades médicas de los tres principales hospitales del país y ahora las asigna según su producción.
Una disponibilidad médica es el tiempo que se le paga a un especialista por estar anuente a acudir al hospital luego del horario ordinario; el plus salarial fue creado básicamente para cubrir emergencias.
El cambio consiste no solo en la reducción o el aumento de ese tiempo extraordinario según la especialidad médica, sino también en que los galenos ya no solo estarán disponibles para un solo centro médico, sino para los tres hospitales nacionales (México, Calderón Guardia y San Juan de Dios).
Así, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) duplicó los espacios (plazas) de disponibilidad en neurocirugía, pues, según las autoridades, un estudio determinó que los médicos de esa especialidad no dan abasto.
“En una noche, en un hospital la mayoría de las atenciones son de emergencias producto de accidentes. Así que vimos que, mientras un neurocirujano podía estar en una operación, se requería a otros para atender a más pacientes”, explicó Ileana Balmaceda, presidenta ejecutiva de la Caja.
El aumento de la disponibilidad para neurocirugía se aprobó por un plazo de cuatro meses, indicó la jerarca.
Los estudios arrojaron que se podían disminuir –y así se hizo– las disponibilidades para patología, urología, infectología, oftalmología y otorrinolaringología, entre otras.
“En algunos hospitales se pagaba disponibilidad a especialistas de medicina interna, pero no tenían por qué si había guardias”, explicó Balmaceda.
Los cambios fueron aprobados por la Junta Directiva de la Caja a finales de setiembre, pero las medidas comenzaron a aplicarse a finales de noviembre.
Una de las variantes –que constan en un nuevo reglamento– es que los especialistas tienen la obligación de acudir al hospital cuando son llamados por los jefes de servicio para la atención de emergencias; antes de la nueva normativa, las atenciones se hacían vía telefónica.
La Caja paga la disponibilidad médica, aunque el especialista no sea llamado del todo. El monto promedio por cada día disponible ronda los ¢190.000, según cifras de la Caja.
Otro de los cambios es que ahora las disponibilidades son registradas por medio de un sistema informático, pues hasta hace un año los datos eran “llevados a mano”, de acuerdo con declaraciones de la otrora gerente médica, Rosa Climent.