
Un desfase de 17 años en las tarifas les permite a las empresas de aviación pagar tan solo ¢10 por aterrizar una avioneta en los aeropuertos de Pavas, Limón y Liberia.
Desde 1994, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) no actualiza los precios que le cobra a cada avión por aterrizaje, aproximación y estacionamiento.
La tarifa vigente para aterrizar es de ¢10 por tonelada para las aeronaves que pesen menos de 7,5 toneladas (7.500 kilos).
Eso le permitió a la empresa Wopair S. A. pagar en mayo pasado solo ¢11 por aterrizar una nave de 1,1 toneladas en el aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, Guanacaste.
En marzo, al empresario Hernán Solís Herrera le cobraron ¢105 colones por tres aterrizajes en el Tobías Bolaños (Pavas), con una avioneta de 2,3 toneladas.
Además, el estacionamiento de una aeronave es de $0,10 por cada tonelada (¢51 por hora). Por ejemplo, una avioneta Cessna 206 pesa 900 kilos, así que por dos horas de estacionamiento tendría que cancelar menos de ¢100.
Mientras tanto, un vehículo particular paga entre ¢350 y ¢750 por cada hora en un parqueo público.
“Esos son montos ridículos que no cubren los costos de operación de las terminales aéreas”, reconoció el viceministro de Transporte Aéreo, Luis Carlos Araya.
Los ajustes varían entre un 23% y un 3.221% según si se trata de estacionamiento, pernoctación, aproximación o aterrizaje.
Por ejemplo, una aeronave (sin distingo de su tonelaje) pagaría al aterrizar en Limón o Pavas $4,65 por tonelada (¢2.372), cuando el promedio actual ronda los $0,14 (¢71). La variación es de un 3.221%
Sin embargo, la petición de Aviación Civil no es del agrado de concesionarios, de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), de la Asociación Nacional de Aeronáutica de Pavas (ANAP) y de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur).
Alexis Vargas, de ANAP sostuvo que no están en contra de que haya un ajuste en las tarifas, porque las actuales son “absurdas”; empero, criticó que Aviación Civil intente recuperar el desfase de 17 años “de un solo golpe”.
“Proponemos que el incremento sea escalonado”, agregó Vargas.
Su posición y la de otros grupos opuestos fue planteada la semana pasada en la audiencia pública que realizó la Aresep.
La Autoridad Reguladora tiene hasta el 28 de agosto próximo para resolver la petición.
Según Luis Carlos Araya, en el pasado la Aresep no autorizó ajustes tarifarios porque Aviación Civil tenía problemas internos para calcular la estructura de costos de las terminales aéreas.
“Durante todo este tipo las tarifas del Juan Santamaría subsidiaban la operación de los otros aeropuertos”, declaró el viceministro.
Tanto Araya, como el director de Aviación Civil, Jorge Fernández, insistieron en que los ajustes apenas compensan los costos de operación de las tres terminales internacionales.