Silvia Artavia. 27 mayo
Estos dispositivos se caracterizan por ofrecer al usuario datos de consumo en tiempo real. Foto de archivo.
Estos dispositivos se caracterizan por ofrecer al usuario datos de consumo en tiempo real. Foto de archivo.

Usuarios de más de 20 cantones del país contarán con medidores inteligentes que les permitirán saber cuánta energía consumen en tiempo real, a qué hora del día se da la mayor demanda y, con esto, ahorrar en factura eléctrica.

Se trata de un proyecto que llevará a cabo el Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación de Costa Rica (Coneléctricas), conformado por Coopelesca, Coopesantos, Coopeguanacaste y Coopealfaroruiz.

En un lapso de cuatro años, a partir del 2019 y hasta el 2023, estas cooperativas de electrificación rural sustituirán el total de los medidores convencionales o electromecánicos que utilizan actualmente sus usuarios, por dispositivos inteligentes.

El cambio, que será gratuito para los abonados, se hará en forma paulatina en cada una de las regiones donde dichas cooperativas tienen a su cargo la distribución eléctrica.

Los beneficiarios serán un total de 249.300 usuarios de zonas residenciales, industriales y comerciales. Entre los cantones favorecidos se encuentran: San Carlos, Los Chiles, Zarcero (Alajuela), Mora, Acosta, Aserrí, (San José) Cartago, El Guarco (Cartago) Sarapiquí (Heredia), Carrillo, Santa Cruz, Nicoya (Guanacaste) y Puntarenas.

La iniciativa, cuyo costo será de $29 millones (unos ¢16.472 millones), se implementará gracias a la firma de un convenio con la empresa costarricense Itecna: Ingeniería y Tecnología Aplicada, y la transnacional Itrón.

Tecnología para el ahorro

Los nuevos equipos son totalmente digitales. Aprovechan las facilidades que brindan las infocomunicaciones (información digitalizada) y echan mano de software para agilizar procesos. Estos constituyen una aplicación de lo que se conoce actualmente como redes eléctricas inteligentes (Smart Grid en inglés).

Algunas de las ventajas de esta conectividad es que posibilita hacer lecturas de consumo más precisas y confiables, así como detectar robos de energía y fallas en el sistema.

A su vez, dichas prestaciones se traducen en una mejora en la calidad del servicio, pues el usuario accede a información más exacta y en tiempo real de su consumo y monitorea la facturación y la calidad del voltaje.

Incluso, el sistema de monitoreo permanente que se logra con la red garantiza una reconexión más expedita y tiempos más cortos para la atención de averías.

Otros proveedores del servicio eléctrico en el país han apostado también por los medidores inteligentes. Por ejemplo, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) tenía en el 2017 38.000 usuarios con esta tecnología.