El 18% de los 973.000 marchamos que salieron al cobro el mes pasado tienen multas de tránsito pendientes de pago.
Se trata de 175.000 marchamos, aproximadamente, según cifras divulgadas ayer por el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).
Héctor Monge, director del Cosevi, confirmó que ese 18% de los marchamos “tiene premio”, pues acumula 177.139 infracciones sin cancelar.
Solo en multas, se trata de ¢11.300 millones, precisó Monge.
Este es el primer año en el que rigen multas de tránsito mucho más severas, y que se cargan a la licencia o a la placa del conductor infractor. La nueva ley de tránsito entró a regir en su totalidad desde el 1.° de marzo de este año.
Desde entonces hasta el 1.° de diciembre, se levantaron 261.761 boletas por ¢23.136 millones. De ese gran total, 41.866 ya fueron canceladas y otras 42.756 fueron impugnadas y no se pueden cobrar en los derechos de circulación.
El resto, 177.139, se cargaron en los marchamos del 2011.
Según Monge, las infracciones pueden aparecer inscritas a la licencia del infractor, a la placa del vehículo o a ambas.
En los casos en los cuales la multa esté inscrita a la placa del vehículo, será el propietario del carro quien tendrá que pagar la infracción que se incluye en el marchamo y luego cobrarle el parte al conductor responsable, según explicó el funcionario.
Además, a diferencia de otros años, esta vez no hubo una fecha de corte para infracciones.
Eso significa que, si un conductor comete una imprudencia en diciembre, no apela la multa en los diez días siguientes y no ha pagado el marchamo, la sanción se cargará automáticamente a su derecho de circulación pendiente.
Esa cifra representa el 15,2% de los marchamos al cobro, agregó Horacio Ureña, director del Seguro Obligatorio del INS.
Según el funcionario, se trata de un 25% más de pagos acumulados, con respecto a la misma fecha del año pasado.
Ureña estima que más personas están pagando con anticipación para evitar las filas de fin de año y por temor a la multa por circular sin el marchamo vigente (¢220.050).
Aun así, Monge prevé filas en las próximas semanas, especialmente de conductores distraídos, que no estaban conscientes de las multas acumuladas.
“Es gente que quiere apelar y que no tiene suficiente información, pues solo tienen diez días después de la multa para apelarla”, aclaró el director del Cosevi.