Salud

Salud autorizó una fiesta de 1.000 personas y ni siquiera fiscalizó protocolos

Fotos de evento realizado en Hacienda Pinilla, Guanacaste, muestran personas aglomeradas y sin mascarilla; Ministerio acepta que no verificó controles sanitarios aunque admite que un evento de este tipo representaba un ‘riesgo incrementado de contagio’

Pese a la amenaza de una cuarta ola de covid-19 a la vuelta de la esquina, el Ministerio de Salud autorizó una fiesta de fin de año para 1.000 personas en el complejo hotelero Hacienda Pinilla, en Guanacaste, pero no fiscalizó la aplicación de los controles sanitarios y ahora abrirá una investigación ante la difusión de algunas imágenes que sugieren aparentes incumplimientos.

Dicha cartera confirmó a La Nación haber avalado la megafiesta “Moondance Costa Rica”, con fundamento en el Protocolo Sub-Sectorial del Ministerio de Cultura y Juventud para la reactivación de actividades artísticas y culturales en eventos de concentración de personas -Fase 3-, el cual se encontraba vigente para la fecha del evento (el pasado 31 de diciembre).

También indicó que aunque considera que ese tipo de eventos representa un “riesgo incrementado de contagio”, no supervisó que se cumplieran las disposiciones sanitarias correspondientes porque “la fiscalización de eventos de las entidades con autoridad sanitaria es aleatoria y, en específico, el Ministerio de Salud no asistió a dicho evento”.

Sin embargo, en los últimos días se han difundido en redes sociales imágenes de la actividad en las que muchos de los asistentes aparecen aglomerados y sin mascarilla, y al conocer la existencia de las fotos, el Ministerio de Salud señaló que “ejecutará la investigación correspondiente sobre cumplimiento de protocolos”.

En las imágenes, publicadas mediante un enlace en el perfil de Instagram @moondance.cr y compartidas por DJ’s que asistieron al festejo, se evidencia, por ejemplo, el irrespeto al distanciamiento social.

Jóvenes que participaron en la fiesta y que pidieron mantener sus identidades en reserva, comentaron a este diario que como varias personas no lograron ingresar se amontonaron en las afueras del recinto para celebrar la llegada del año nuevo sin acatar ningún tipo de medida sanitaria y con completa libertad.

También afirmaron que algunos asistentes manifestaron días después haberse enfermado de covid-19. Empero, el Ministerio de Salud respondió que “sobre el evento en específico no tenemos datos de cadenas de contagio”.

Según el protocolo usado para autorizar la actividad, los organizadores debían “verificar de forma constante que los protocolos se estén aplicando en todos sus ámbitos” y en las áreas comunes “mantener la supervisión y control continuo para evitar aglomeraciones”, ya que de lo contrario se exponen a los artículos 363 y 364 de la Ley General de Salud, referentes a la clausura y cancelación de permisos de funcionamiento.

No obstante, el Ministerio dijo a La Nación que hasta la fecha el recinto no registra multas o sanciones por incumplimiento de protocolos sanitarios y aseguró no saber cuántas personas podía albergar el lugar. “Vale indicar que Hacienda Pinilla es una propiedad que incluye hoteles, residencias y casas de alquiler, por lo que el número total de personas a albergar es fluctuante”, respondió.

El protocolo también establece que los asistentes no podían quitarse la mascarilla durante el evento, que debían tenerla puesta al bailar y que para el consumo de bebidas tenía que asegurarse el distanciamiento mediante zonas reservadas y separadas a través de estructuras o barreras físicas.

Por otra parte, aunque Salud alega que los controles son aleatorios, el propio protocolo dicta en su apartado de “Logística del uso del espacio” que los inspectores y supervisores de cumplimiento de protocolo debían realizar “la fiscalización respectiva” y levantar un informe sobre si se acataron los protocolos dictados o no.

“Las acciones de supervisión, bajo el modelo de corresponsabilidad entre productores, promotores, artistas, titulares del espacio, entre otros, velarán en todo momento por el uso de mascarillas, distanciamiento, comportamiento del público, limpieza del sitio y superficies comunes, control de aforo y demás medidas sanitarias previstas”, agrega el documento.

Consultados por La Nación, los encargados de Hacienda Pinilla enviaron un correo electrónico en el que negaron cualquier vínculo con la organización de la actividad.

“En relación con la actividad conocida como Moondance, Agroganadera Pinilla alquiló un terreno aparte de Hacienda Pinilla a Moon Dance Costa Rica S.A., la cual no está relacionada con la compañía, que fue la encargada de organizar el evento. Como empresa responsable, solicitamos al organizador que cumpliera con todos permisos y requisitos solicitados por las diferentes autoridades”, contestaron.

Este diario también remitió consultas al correo electrónico que tiene Moondance en sus redes sociales y se está a la espera de sus respuestas.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Escribe sobre vivienda y trabajo.