Patricia Recio. 4 abril
El puente sobre el río Virilla en Tibás es uno de los puntos donde las autoridades han puesto atención en busca de frenar el aumento en suicidios. Foto Jorge Castillo
El puente sobre el río Virilla en Tibás es uno de los puntos donde las autoridades han puesto atención en busca de frenar el aumento en suicidios. Foto Jorge Castillo

Aunque son los hombres los que engrosan las estadísticas de suicidios (80% de los casos), cuando se trata de intentos de acabar con la vida, sin conseguirlo, las mujeres prácticamente duplican al sexo opuesto.

Así lo dieron a conocer este jueves autoridades de Salud durante una conferencia en la que se detalló que, por cada 100.000 habitantes, hubo 46 mujeres y 29 hombres que trataron de suicidarse y no lograron su cometido.

De acuerdo con el presidente del Colegio de Profesionales en Psicología, Óscar Valverde, esa condición se asocia directamente con la construcción de la masculinidad y la letalidad de la violencia que los hombres infringen contra sí mismos.

“Los hombres recurrimos muy poco a la expresión emocional y probablemente cuando explotamos, no logramos encontrar otros canales (...) Desde la feminidad puede haber una expresión o una búsqueda de ayuda, no siempre las mujeres buscan ayuda emocional porque les da miedo ser estigmatizadas como histéricas, entonces puede ser que recurran a estos mecanismos como una búsqueda de ayuda. No es llamar la atención, es pedir ayuda”, puntualizó Valverde.

Autoridades de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Colegio de Profesionales en Psicología advirtieron este jueves sobre el incremento en la cantidad de suicidios en el país, catalogado ya como una epidemia.

De acuerdo con los datos del área de Vigilancia de la Salud, del Ministerio de Salud, la tasa de decesos por esta causa pasó de 25,2 a un 37 en cuatro años.

Además, otra de las alarmas en este tema radica en que son las personas jóvenes de entre 15 y 19 años, quienes encabezan las estadísticas en Costa Rica.

Para Valverde, esta crisis requiere de una intensificación de esfuerzos a nivel país.

Fortalecimiento de ambientes, espacios y relaciones seguras, fortalecimiento de factores protectores, procesos de información y educación y acceso y calidad de servicios de salud y servicios de respuesta rápida, se encuentran entre los retos para hacer frente a esta epidemia.

Sin embargo, reconoció que actualmente este tipo de eventos superan la capacidad instalada.

“Con la cantidad de profesionales que tiene la Caja, jamás podemos hablar de una atención oportuna. La necesidad del país está superando la capacidad de respuesta del país. Eso debería obligar a las autoridades a revisar cuál es la inversión que están haciendo en salud para colocar los recursos donde deben colocarse", dijo.

Valverde insistió en que la estigmatización de las personas que sufren desórdenes mentales dificulta que acudan de forma oportuna en busca de atención, así como la falta de acceso (a nivel público) y los problemas económicos.

Por su parte, Enrique Pérez, asesor en Vigilancia de la Salud de la OPS, advirtió del efecto generado por las publicaciones en medios de comunicación, lo cual, según dijo, se ha probado reiteradamente que genera un efecto de imitación.

Es decir, publicaciones donde se detallan los métodos o los lugares donde se cometieron los suicidios, podrían llevar a otros a realizar esta acción.