Ángela Ávalos. 24 febrero
Esta es la prótesis que el taller especializado de la CCSS elaboró para una mujer de 125 kilos, quien perdió su pierna izquierda en un accidente de tránsito. CORTESÍA CCSS
Esta es la prótesis que el taller especializado de la CCSS elaboró para una mujer de 125 kilos, quien perdió su pierna izquierda en un accidente de tránsito. CORTESÍA CCSS

La creatividad de personeros del taller de Prótesis de la Caja y el conocimiento de un técnico chileno se unieron para crear una sofisticada prótesis que le ha devuelto calidad de vida a una mujer con sobrepeso, quien perdió la pierna izquierda en un accidente de tránsito.

La mujer de 30 años sufrió un percance hace tres años y su condición tan crítica obligó a los médicos a amputarle la pierna para salvar su vida. Su peso (alrededor de 125 kilogramos, unas 275 libras), complicó su estado y le dificultó encontrar una prótesis que le permitiera volver a caminar.

Su historia llegó al Taller de Prótesis de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) el año pasado y se convirtió en uno de los mayores retos para los técnicos responsables de construir estos aparatos.

Tal y como contó la jefa de este taller, Mabelline Guzmán, la joven no tenía un muñón normal. El pedacito de pierna que le quedó tras el accidente no tenía soporte porque a la hora de hacerle la amputación no le dejaron un hueso lo suficientemente largo para suspender la prótesis.

“Esto, más el peso de ella, nos impedía confeccionarle la prótesis, además de que no teníamos en el taller componentes para sus medidas.

"En un principio, uno de los técnicos se dio por vencido. Pero cuando ella tuvo un segundo acercamiento con el taller, le pedimos que bajara un poco de peso, y ahí se hizo el intento, en donde aprovechamos la visita de un tecnólogo de Chile, la citamos para ver el caso con radiografías y médico, y determinamos que sí se podía pero teníamos que traer componentes más grandes para ella", explicó Guzmán.

'Ella' es una joven mujer, que frisa los 30 años, casada, vecina de la provincia de San José. La Nación intentó conversar varias veces con esta paciente, pero al cierre de edición de esta nota no fue posible. Su identidad quedará en reserva.

Técnicos del taller de prótesis, de la CCSS, afinan las piezas que luego servirán para fabricar las prótesis a pacientes amputados por diferentes causas, principalmente diabetes y accidentes de tránsito. ALBERT MARÍN
Técnicos del taller de prótesis, de la CCSS, afinan las piezas que luego servirán para fabricar las prótesis a pacientes amputados por diferentes causas, principalmente diabetes y accidentes de tránsito. ALBERT MARÍN
Apoyo de afuera

La parte principal de la prótesis se conoce como socket; y es el dispositivo donde se mete el muñón que quedó en el miembro amputado.

Según explicó Guzmán, el taller no tenía una manga de las características que necesitaba esta paciente para la condición de su muñón y su peso.

"Nosotros teníamos tubos, adaptadores, pie, lo que no teníamos era la manga para suspender el socket", dijo Guzmán.

Por esta razón, se aprovechó la presencia de un técnico chileno y se le pidió apoyo. Los insumos para confeccionarla se mandaron a traer al extranjero.

Esa manga se confeccionó de un plástico o polímero especial. La paciente escogió un diseño de mariposas quizá porque, al igual que ellas, la prótesis representó un cambio sustancial en su vida y le dio libertad para continuar.

La complejidad de su caso explica la inversión de ocho meses en diseñar y fabricar el aparato, cuando lo usual es no sobrepasar el mes y medio. El costo de esta prótesis ronda los ¢1,5 millones.

Las prótesis que confecciona la CCSS tienen un costo que oscila entre los ¢600.000 y ¢1,5 millones. La complejidad en su fabricación es mayor porque, entre otras cosas, hay más personas que requieren dos prótesis. En el 2017, se confeccionaron seis prótesis para pacientes con amputación bilateral. ALBERT MARÍN
Las prótesis que confecciona la CCSS tienen un costo que oscila entre los ¢600.000 y ¢1,5 millones. La complejidad en su fabricación es mayor porque, entre otras cosas, hay más personas que requieren dos prótesis. En el 2017, se confeccionaron seis prótesis para pacientes con amputación bilateral. ALBERT MARÍN

Esta paciente está dentro del 30% de casos referidos a este taller por amputaciones relacionadas a accidentes de tránsito.

La primera causa de referencia son las amputaciones, sobre todo de miembros inferiores, a causa de la diabetes.

Este taller es el que provee estos aparatos a los pacientes amputados de todos los hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La situación que se enfrentó con esta paciente, motivó a la Junta Directiva de esa institución a decidir profesionalizar la formación de los técnicos que trabajan ahí.

Dinorah Garro Herrera, gerenta de Logística de la CCSS, informó de que se enviará a los técnicos a formarse en la Universidad Don Bosco, en El Salvador, pues en el país esa formación no está disponible. Quienes trabajan en esto aquí, se han formado empíricamente.

El año pasado, se confeccionaron 2.117 prótesis. Para el 2018, la previsión es fabricar 2.200.

Albin Cascante trabaja en una prótesis desarticulada de cadera la cual presenta un grado de complejidad muy alto. Él realiza ese trabajo sobre una mesa atiborrada de herramientas. Este es uno de los tipos de prótesis que se fabrican en el taller de la CCSS. ALBERT MARÍN
Albin Cascante trabaja en una prótesis desarticulada de cadera la cual presenta un grado de complejidad muy alto. Él realiza ese trabajo sobre una mesa atiborrada de herramientas. Este es uno de los tipos de prótesis que se fabrican en el taller de la CCSS. ALBERT MARÍN