
María Paula Ruiz López, joven de 23 años oriunda de La Unión de Cartago, falleció el martes 4 de abril tras someterse a una cirugía bariátrica en una clínica privada, ubicada en paseo Colón, en San José.
Su padre, Jorge Ruiz, denunció el caso ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), con el objetivo de esclarecer si el médico que atendió a su hija, de apellido Oguilve, habría incurrido en una mala praxis, pues la joven, al parecer, presentó complicaciones durante el procedimiento y debió ser traslada al Hospital San Juan de Dios. La investigación se realiza bajo el expediente 23-009417-0042-PE.
La joven, que estudiaba Biología en la Universidad Nacional (UNA), se sometió la mañana del martes 4 de abril al procedimiento llamado manga gástrica, pues su finalidad era tratar su sobrepeso.
De acuerdo con la página web de la Clínica Mayo, de Estados Unidos, la manga gástrica consiste en la extracción de una parte del estómago del paciente, para restringir la cantidad de alimentos que se pueden consumir y provocar cambios hormonales que contribuyan a bajar de peso y controlar la presión arterial.
Don Jorge Ruiz aseguró en entrevista con La Nación que la cirugía tuvo un costo de aproximadamente $8.000, que fue sufragado por él y la madre de María Paula.
“Yo me iba a poner un balón gástrico, entonces fui, conocí al doctor y él me dijo que costaba $2.700. Pero el día que me tocaba programar la operación yo le dije al doctor que no, que no me lo iba a poner, que quería usar la plata en alguien que lo necesitaba más, en mi hija”, detalló Ruiz.

El entrevistado aseguró que, por sugerencia del médico, decidieron que el procedimiento más adecuado para María Paula no era el balón gástrico, si no la manga gástrica. Ruiz agregó que la cirugía, de tipo laparoscópica, estaba programada a las 8 a. m. del martes, en el sexto piso del edificio.
“A las 8 llegó él (Oguilve), la sentó en una silla de ruedas y se la llevó. (...) Antitos de las 9 llegó el doctor, nos dijo que se había atrasado, pero que ya iba para la sala, que el procedimiento era rápido, no era peligroso, y a lo mucho duraba 40 o 45 minutos”, declaró el padre de la joven.
Ruiz afirmó que, durante el tiempo de espera, él y Flor López, madre de María Paula, fueron al primer piso del edificio a tomar café. Veinte minutos después volvieron al sexto piso y, según explicó, una psicóloga les notificó la mala noticia: la cirugía de su hija se había complicado y debía ser trasladada al Hospital San Juan de Dios.
“Me dijeron que estaban atendiéndola por un aparente sangrado, que tuvieron que abrirla con bisturí y ver de dónde venía el sangrado. Pregunté la condición de ella y me dijeron que era estable. Al ratito me dijeron que la ambulancia no podía subir al sexto piso porque era muy alta, y tenían que bajarla en ascensores. Se abrió la puerta y la traían con el doctor ejerciendo presión en el estómago de ella”, recordó Ruiz.

Jorge Ruiz y Flor López partieron de inmediato hacia el Hospital San Juan de Dios, donde esperaron durante casi dos horas más información sobre su hija. Cuando finalmente los dejaron pasar, una doctora del hospital público los atendió.
“Nos dijo que María Paula llegó muy mal, grave, entró a sala de shock y tuvieron que reanimarla, que estaba en cirugía. (...) A las doce y resto salió una doctora y nos hizo pasar a una sala, yo hasta ese momento pensé que ya todo había pasado, que nos iban a enseñar a mi bebé, pero cuando vi que en el cuarto había una mesa de reuniones y empezó a entrar el personal médico, de una vez pensé lo peor”, lamentó Ruiz.
De acuerdo con la narración del entrevistado, en ese momento les informaron que su hija había fallecido debido a una hemorragia. Ese mismo día, Ruiz interpuso la denuncia penal ante el OIJ.
“Ella tenía el corazón más dulce, su corazón era ayudar a la gente, se puso a estudiar Biología porque soñaba con trabajar en el Instituto Clodomiro Picado para ayudar a mucha gente. Nada me va a devolver a mi hija”, declaró el padre de la joven.
La Nación intentó contactar al médico Oguilve mediante mensajes de texto a dos números telefónicos diferentes para obtener su versión de los hechos. No obstante, al momento de publicación de este artículo, no se había obtenido una respuesta.
