
María Paula Fonseca, representante estudiantil ante el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR), comunicó que se mantendrá en el cargo pese a la solicitud de renuncia planteada por el Directorio de la Federación de Estudiantes de la UCR (FEUCR) tras los cuestionamientos por haber recibido dietas mientras mantenía una beca socioeconómica.
La decisión fue comunicada este 25 de junio mediante un oficio dirigido a la presidenta del Directorio de la FEUCR, Mariel Rojas, y a la presidenta del Tribunal Electoral Estudiantil Universitario (TEEU), Gloriana Carranza.
“He llegado a la conclusión de no renunciar a mi puesto. (...) Lo sucedido, si bien es cierto no fue error menor, tampoco hubo dolo en este, y desde el primer momento que me enteré, procedí con todo lo necesario para remendar el fallo”, señaló Fonseca en el documento.
El pasado 17 de junio, La Nación informó que Fonseca, estudiante de psicología, recibió ¢4,5 millones en dietas entre enero y mayo de 2026 mientras mantenía un beneficio socioeconómico otorgado por la institución.
Lo anterior pese a que la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica (OBAS) considera las dietas como ingresos que deben ser reportados para la valoración de la condición socioeconómica de las personas becarias.
En aquel momento, consultada por La Nación, Fonseca reconoció que no reportó dentro del plazo reglamentario el cambio en su situación económica; además, indicó que renunció a la ayuda y devolvió el monto de la beca a la Universidad.
Posteriormente a la publicación del artículo, el Directorio de la FEUCR solicitó a Fonseca valorar su renuncia al considerar que la situación afectó la confianza, credibilidad y legitimidad necesarias para ejercer la representación estudiantil.

Nunca existió dolo
María Paula Fonseca indicó en el oficio que comprende y respeta la solicitud formulada por el Directorio, al reconocer que incurrió en un “error de omisión”; sin embargo, insistió en que nunca existió intención de obtener indebidamente el beneficio económico.
Además, afirmó que el monto ya fue reintegrado a la Universidad.
Fonseca sostuvo que, tras valorar las consecuencias de renunciar o permanecer en el puesto, optó por continuar ejerciendo la representación estudiantil.
“Poniendo en una balanza las consecuencias de irme o quedarme, pesa más para mí la convicción de lograr el mayor mejoramiento de la universidad a la que amo”, afirmó.
También recordó que fue electa por más de 3.000 estudiantes para integrar la representación ante el Consejo Universitario.
En el documento, la estudiante reiteró sus disculpas por lo ocurrido y aseguró que acatará las acciones correctivas que eventualmente adopten el Directorio de la FEUCR, el movimiento estudiantil o el Consejo Universitario.
“Quedo en completa disposición de atender a las consecuencias de mis accionares, siempre y cuando estas impliquen corrección y mejoramiento”, indicó.
