
La contratación de la empresa Open English, que ofrece cursos de inglés en línea, por parte del gobierno de Rodrigo Chaves, desató diferentes cuestionamientos y opiniones alrededor de la eficiencia de este tipo de plataformas.
Ante este escenario de incertidumbre, La Nación consultó a varios expertos su opinión sobre cuán probable es que una persona alcance niveles avanzados de ese idioma y pueda salir a conseguir un trabajo bilingüe.
Allen Quesada, director de la Escuela de Lenguas Modernas de la Universidad de Costa Rica (UCR), afirmó que la evidencia muestra que los usuarios de este tipo de plataformas rara vez superan niveles A2 o B1 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER). Es decir, que por lo general se quedan en niveles básicos o intermedios bajos del idioma.
“Alcanzar un dominio funcional más alto requiere procesos formativos estructurados, interacción frecuente, retroalimentación experta y práctica oral constante, elementos difíciles de sostener únicamente mediante autoaprendizaje digital”, enfatizó Quesada.
Giannina Seravalli, académica e investigadora de la división de educología de la Universidad Nacional (UNA) y experta en formación docente para la enseñanza del inglés, añadió que entre el aprendizaje presencial y el virtual, el primero siempre permitirá que la experiencia sea mejor.
“Hay un avance superior y mucho mayor cuando todo es presencial, porque el docente puede darse cuenta de si el estudiante está entendiendo o detectar qué es lo que se le dificulta para hacer un cambio en la mediación pedagógica”, comentó.
Seravalli explicó que en el caso de una persona con conocimientos en inglés, estas plataformas podrían funcionar como refuerzo; no obstante, si es alguien que va a iniciar desde cero, requiere una guía y un acompañamiento pedagógico.
“Entendí que con Open English llegan hasta el nivel B1, pero de acuerdo con el Marco Común Europeo, los empleadores están pidiendo entre un B2 y un C1. Entonces, esta plataforma tampoco haría que tengan un perfil apto para ser contratados”, agregó la investigadora, quien resaltó que este tipo de plataformas requieren de mucha disciplina del estudiante.
Expectativas de más y mejores empleos
La opinión de estos dos expertos dista de las expectativas lanzadas por el gobierno, en cuanto a que con este programa las personas mejorarán sus opciones para conseguir un trabajo mejor remunerado.
“En Costa Rica, ser bilingüe puede aumentar el salario entre un 20% y un 38%, y en puestos técnicos este incremento alcanza, en promedio, un 34%”, expresó Christian Rucavado Leandro, presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), institución que gestiona las licencias de Open English, en un comunicado de prensa.
Sin embargo, no precisó con cuál nivel de inglés saldrán las personas que completen este curso, aunque sí recibirán un certificado (INA-Open English) que acreditará el nivel alcanzado.
Según el gobierno, Open English contempla virtualidad, autoaprendizaje en múltiples niveles desde básico, intermedio y avanzado.
Cuestionamiento de exdirectiva del INA
Eleonora Badilla, exdirectiva de la Junta Directiva del INA, comentó que cuando se empezó a hablar de este proyecto, ella planteó que no debía ser 100% virtual. Alegó que la mediación docente es esencial, sobre todo, en jóvenes sin un alto nivel educativo.
“Un cartel 100% virtual significaba tener internet de alta velocidad de subida y bajada y eso no es así para todas las personas del país. Ser 100% virtual deja en desventaja a muchas personas.
”Recomendé que se incluyera formación docente. Ahora se hace en línea, se pagan millones de dólares y con qué quedamos, quedamos amarrados a una empresa”, se lamentó Badilla y aseguró que fue destituida de ese cargo en el INA, en abril del 2025, justo por cuestionar esa contratación.

Otros desafíos
Allen Quesada, de la UCR, si bien destacó que este tipo de sistemas ofrecen flexibilidad de horarios y democratización del acceso, no garantizan la constancia del estudiante.
Además, cuestionó que carecen del acompañamiento pedagógico y la práctica conversacional sostenida que se requieren para desarrollar competencias comunicativas sólidas en inglés.
Otro desafío que el experto resaltó —coincidiendo con Badilla— es que los usuarios ideales para estas plataformas no representan a la mayoría de la población, pues requieren, entre otras cosas, de un conocimiento alto de competencias digitales, cultura de autoformación y buen acceso a internet.
Por último, señaló que acceder desde teléfonos inteligentes a estas plataformas, como se dice que lo hace la mayoría, limita la profundidad del aprendizaje, sobre todo, en “tareas complejas como escritura estructurada, escucha académica o producción oral prolongada”.
La Nación envió una serie de consultas al INA para conocer más detalles de este programa y el beneficio real que tendría en los estudiantes; no obstante, no se obtuvo una respuesta a la hora de publicar este artículo.
El programa de bilingüismo Hello Brete, en el que estará disponible el curso de Open English, otorgaría 500.000 licencias durante el primer año. Según el presidente Rodrigo Chaves, esa contratación por cuatro años le costó al país $74 millones.
