
Los puentes de la red vial nacional y las obras para abastecimiento de agua potable presentan la peor condición estructural, según un análisis de la infraestructura de uso público en sectores como aeropuertos, energía, puertos, acueductos, carreteras y pasos elevados.
El informe fue elaborado por el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales, la Escuela de Ingeniería en Construcción del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) y más de 30 profesionales expertos en distintas áreas.
Según ese análisis, los puentes de la red vial son los que presentan la peor condición con una nota de 40 puntos de 100 en ese criterio específico. Al calificar otras variables, como capacidad actual, operación y mantenimiento, inversión, seguridad, innovación y resiliencia, el promedio para estas estructuras es de 60 puntos.
Según el CFIA, en este segmento se evaluaron más de 1.770 estructuras ubicadas en las rutas primarias, secundarias y terciarias que se encuentran en la base de datos del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) .
En el caso de la infraestructura para agua potable, se incluyeron obras del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH), Municipalidades y ASADAS.
Ahí, la nota más baja se registra en la rúbrica de capacidad futura, donde se puntuó con 54,2; además, en innovación e inversión la calificación también es deficiente, con un 66 en cada una de estas categorías. En general, ese sector recibió un 70 de calificación total según los términos de la evaluación.

En el ámbito de las carreteras, aunque se puntuó con un 93 la condición de las rutas, la capacidad actual y futura recibieron notas deficientes (67 y 59 respectivamente). Además, en seguridad la nota otorgada fue de 57 puntos y general se otorgó una nota de 71.
Para esto se evaluaron vías de la red de alta capacidad, entre las que se incluyen los corredores del pacifico desde Peñas Blancas a Paso Canoas, zona norte-Caribe (La Cruz Sixaola), Interoceánico Central (puerto Caldera-Turrialba-Siquirres-puertos de limón), Interior Norte (Los Chiles hasta Florencia), Interior Sur (Cartago-Ciudad Neilly) y Circunvalación. Adicionalmente, se estudiaron la ruta 32 (tramo de montaña) y el circuito Liberia-Aeropuerto-Santa Cruz- Limonal.
Los puertos de APM Terminals, Japdeva, Caldera y Golfito también tienen un puntaje de 71, siendo los rubros de innovación, capacidad actual e inversión, los que tienen peor desempeño.
En el caso de los aeropuertos, la calificación general fue de 82 puntos. En ese sector se evaluaron solo las terminales del Juan Santamaría, en Alajuela y Daniel Oduber, en Liberia. Las notas más bajas están en la operación y mantenimiento e inversión.
El sector que obtuvo mejores resultados fue el de energía, donde la nota general fue de 93 y se otorgaron puntajes de 95 en seguridad, 99 en capacidad actual y 100 en inversión y capacidad futura.
Marcial Rivera, jefe de investigación y análisis del CFIA, mencionó que en el caso de energía, lo que encontraron como positivo fue que al ser el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el ente rector que históricamente ha manejado ese sector, ha logrado incorporar entre sus planes de gestión los proyectos planeados a futuro, para asegurar así que tengan fondeos adecuados y para que exista una rutina de mantenimiento.
En lo que respecta a las carreteras, Rivera explicó que si bien se evaluó un número reducido de rutas, las vías evaluados corresponden a las conexiones estratégicas del país, lo cual también podría explicarse en la buena condición que presentaban, pues son rutas en las que se invierte más.
Sin embargo, alertó que al medir tiempos de desplazamiento en distintos escenarios, encontraron que hay momentos en los que la duración para ir de un punto a otro, es de hasta el doble que cuando se tiene el flujo libre.
En tanto, sobre los puentes, el experto señaló que si bien existe una buena capacidad de construir, el mantenimiento de estos parece haber quedado en el olvido y es usual que se espere hasta el colapso de los elementos para realizar las intervenciones. Advirtió que, pese a la mala condición conocida, no hay claridad sobre los planes de inversión a futuro para atender estas estructuras.
Actualmente, el Conavi mantiene el registro de más de 500 estructuras en mal estado; no obstante, menos de 80 se incluyeron en el Programa de riesgo inminente que se atiende mediante un crédito para obras de emergencia.
De acuerdo con la escala de evaluación, aquellas notas entre 60 y 69 son consideradas como “pobres o en riesgo”, con un alto porcentaje de la infraestructura deteriorada; mientras que aquellas calificaciones inferiores a 60 se consideran como “fallidas” e inaceptables, con signos de deterioro generalizados o en situaciones de riesgo inminente.
