
La fiebre mundialista no solo se vive en los estadios y hogares. También llega a las oficinas, fábricas y comercios, donde miles de trabajadores intentan encontrar espacios para seguir los partidos más esperados del torneo.
Sin embargo, el entusiasmo por la Copa Mundial de la FIFA 2026 no modifica las obligaciones laborales establecidas en la legislación costarricense. Especialistas en derecho laboral recuerdan que las personas trabajadoras deben cumplir con su jornada y las funciones para las que fueron contratadas, aun durante el desarrollo de los encuentros deportivos.
Según información divulgada por BDS Asesores, el interés por observar partidos durante el horario laboral puede generar situaciones como llegadas tardías, ausencias injustificadas, salidas anticipadas o disminuciones en la productividad. Estas conductas podrían derivar en sanciones disciplinarias dependiendo de cada caso.
La jornada laboral se mantiene vigente durante el Mundial. La firma recordó que el Código de Trabajo establece el deber de cumplir con los horarios pactados y ejecutar las labores con diligencia, independientemente de eventos deportivos o actividades recreativas.
Las sanciones dependerán de factores como la gravedad de la conducta, la reincidencia y los antecedentes disciplinarios de cada trabajador. En algunos casos, las faltas podrían encuadrar dentro de las causales previstas por el Código de Trabajo para terminar la relación laboral sin responsabilidad patronal.
Otro de los escenarios que suele generar consultas durante este tipo de eventos es el uso de incapacidades médicas. BDS señaló que estos documentos tienen como finalidad proteger la salud de las personas trabajadoras y no deben utilizarse para fines distintos a los autorizados.
La transmisión de partidos mediante computadoras, teléfonos o redes corporativas también puede generar inconvenientes operativos. Por esta razón, los especialistas recomiendan que las empresas comuniquen con anticipación las reglas sobre el uso de Internet, dispositivos electrónicos y plataformas de transmisión durante la jornada.
No obstante, el Mundial también puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el ambiente laboral. Algunas organizaciones podrían habilitar espacios comunes para observar encuentros de especial interés o implementar ajustes temporales de horario previamente coordinados.