
Un nuevo proyecto de ley presentado en la Asamblea Legislativa pretende establecer espacios obligatorios de lectura diaria para todos los estudiantes de educación primaria y secundaria del sistema educativo costarricense, tanto públicos como privados.
La iniciativa, presentada este viernes y tramitada bajo el expediente N.º 25.507, fue impulsada por las diputadas Cynthia Córdoba Serrano (Partido Liberal Progresista) y María Marta Padilla, legisladora independiente. El proyecto busca reformar la actual Ley de Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas (Ley N.º 10.025).
El objetivo principal es incorporar a la ley actual la garantía de un “espacio diario, protegido, sistemático y verificable de lectura dentro de la jornada escolar”.
¿Cuánto tiempo se deberá leer?
De aprobarse la propuesta, la ley establecería plazos específicos según el nivel educativo:
- Educación primaria: Los centros educativos deberán destinar un mínimo de 30 minutos diarios a la lectura.
- Educación secundaria: Se destinará un mínimo de 20 minutos diarios, al menos cuatro días por semana.
El proyecto especifica que estos espacios no serán rígidos, sino que podrán desarrollarse mediante diversas metodologías.
“Estos espacios podrán desarrollarse mendiante lectura silenciosa individual, lectura guiada, lectura en voz alta, lectura recreativa, lectura crítica, análisis de textos literarios y no literarios, y otras estrategias pedagógicas definidas por el Ministerio de Educación Pública (MEP)”, señala el escrito.
Además, se menciona la presencia permanente de libros en los centros educativos por parte del Estado.
“El Estado garantizará la presencia permanente del libro en la escuela y en el aula, por medio de la biblioteca escolar, así como su uso efectivo mediante prácticas sistemáticas de lectura dentro de la jornada educativa”, menciona el proyecto de ley.
Lo que deberá implementar el MEP
De convertirse en ley, el MEP tendrá un plazo de doce meses para emitir los lineamientos técnicos e implementar la medida de forma progresiva.
Además, el MEP deberá garantizar que estos lineamientos incluyan:
- Criterios pedagógicos diferenciados por nivel, ciclo, modalidad y edad del estudiantado.
- Estrategias de mediación docente y uso de bibliotecas escolares.
- Medidas de accesibilidad e inclusión para estudiantes con discapacidad, población sorda, pueblos indígenas, personas estudiantes con dificultades de comprensión lectora y otras poblaciones con necesidades específicas.
- Uso de materiales impresos, digitales, audibles o en formatos accesibles, según corresponda.
- Articulación con los planes institucionales de lectura y con las familias y la comunidad educativa.
Una respuesta a ‘una grave crisis’
Las proponentes justifican la urgencia de la reforma tras los preocupantes resultados en las pruebas PISA 2022, donde Costa Rica obtuvo 415 puntos en lectura, situándose por debajo del promedio de la OCDE (476 puntos).
“Costa Rica aparece además entre los sistemas con cierres prolongados de centros eduativos durante el período Covid-19 y con baja preparación para el aprendizaje digital, factores que incrementan el riesgo de rezagos acumulados”, señala el proyecto de ley.
El texto también menciona los hallazgos del programa Estado de la Nación, que desde 2021 ha documentado una “grave crisis” y un “apagón educativo”.
Según el documento consultado, aunque Costa Rica ya cuenta con políticas para fomentar la lectura, las políticas actuales han resultado insuficientes porque su ejecución es fragmentada y queda a discreción de cada centro educativo.
La propuesta fue respaldada y firmada por los diputados Horacio Alvarado, Johana Obando, José Joaquín Hernández, Paulina Ramírez, Luz Mary Alpízar, Gloria Navas, Pablo Sibaja, Jonathan Acuña, Rocío Alfaro, Ariel Robles, Priscilla Vindas y Luis Diego Vargas.
