Natasha Cambronero. 5 marzo
El exdiputado Ronaldo Alfaro en octubre del 2011. Archivo
El exdiputado Ronaldo Alfaro en octubre del 2011. Archivo

Por unanimidad, el Tribunal Penal de San José acordó, la tarde de este lunes, mantener la pena de ocho años de prisión que se le había impuesto al extesorero y exdiputado del Movimiento Libertario (LM), Ronaldo Alfaro, por estafar al TSE con ¢209 millones mediante el cobro de unas capacitaciones falsas.

Al mismo tiempo, los jueces decidieron mantener la sanción de tres años de cárcel impuesta a Carlos Solano, quien fue secretario de Capacitación del Libertario en la campaña del 2010. A él se le concedió el beneficio de ejecución condicional de la pena, por lo que se encuentra en libertad.

Esa es la misma condena que había establecido el Tribunal Penal de San José, en octubre del 2015, pero que no había quedado en firme porque el Tribunal de Apelaciones y posteriormente, la Sala Tercera, consideraron que había que revisar las penas.

El Tribunal, con una nueva conformación, concluyó que no era necesario revisar las penas y acogió la petitoria del Ministerio Público de no reducirlas, al determinar que el monto sustraído fue “exageradamente alto” y que hubo una afectación directa a las arcas del Estado.

En el juicio de reenvío, que concluirá el próximo 19 de marzo con la lectura integral de la sentencia, solo se discutió el monto de las penas, pues tres instancias (el Tribunal Penal de San José —con otra integración de jueces—, el Tribunal de Apelaciones y la Sala Tercera) ya habían coincidido en que Alfaro y Solano sí cometieron un delito de estafa mayor en perjuicio del TSE, al cobrar la deuda política del 2010.

Este lunes, los jueces también condenaron a Ronaldo Alfaro, a Carlos Solano y al Movimiento Libertario, de manera solidaria, a pagar ¢92 millones por el “grave” daño social ocasionado a la democracia costarricense y costas personales, tal como lo solicitó la Procuraduría General de la República.

Esta es la primera vez que un tribunal acoge la tesis de la Procuraduría al aceptar la solicitud de una indemnización por daño social en perjuicio de la democracia costarricense. Así lo describió el procurador penal, Randall Aguirre, quien se mostró satisfecho con la resolución del Tribunal.

Ahora, el Libertario deberá pagar al menos ¢401 millones, ese es el resultado de la suma del monto estafado (¢209 millones), los intereses (¢67 millones) y las costas de la acción civil resarcitoria y del proceso judicial (¢33 millones), el daño social (¢80 millones) y las cosas personales (¢12 millones).

No obstante, esa sanción puede ser mayor porque el cálculo de los ¢67 millones en intereses data del 2015 y ese monto crece día a día hasta que la sentencia quede en firme.

Esta sanción adicional surge en momentos en que el Libertario sufre severos problemas económicos, con deudas superiores a ¢500 millones, luego de no obtener derecho a recibir deuda política por su participación en las elecciones del 2018, debido a la escasa cantidad de votos que obtuvo.

El Comité Ejecutivo incluso ha explorado la posibilidad de desinscribir el partido.

El caso

Ronaldo Alfaro y Carlos Solano fueron condenados por un delito de estafa mayor en perjuicio del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a la hora de cobrar el reembolso de los gastos de campaña, mediante el cobro de 194 capacitaciones que nunca existieron.

El Movimiento Libertario le cobró al TSE ¢209 millones en facturas de una organización llamada Asociación Instituto Libertad y Progreso (ILPRO) y adjuntó listas de personas que habrían asistido a charlas ideológicas.

Guido Núñez, abogado de Ronaldo Alfaro, anunció que su defendido no apelará la sentencia, pues ya tres instancias han determinado su culpabilidad.

“No queremos que se dilaten más las cosas, lo que queríamos era que se definiera la situación jurídica de él y que él entre, como todos los demás, a un proceso de ejecución de esa pena para que, posiblemente, pueda optar por una medida alterna, él ya tiene más de dos años en la cárcel.

“El Tribunal Penal en primer momento, el Tribunal de Apelación en segundo momento, y Casación Penal en un tercer momento, han definido que tiene responsabilidad y hay que ser respetuoso de lo que decidan los tribunales y así lo es don Ronaldo también. No es aceptar nada nuevo, ya desde el momento en que él fue sentenciado, hay que aceptar lo que un tribunal determinó(...). Él lo acepta en razón de que un tribunal lo está aceptando” dijo Núñez.

El Tribunal también decidió ampliar por ocho meses más la prisión preventiva contra Alfaro, pues esta última sentencia no está en firme y todavía queda la posibilidad de que el partido apele.