Silvia Artavia. 17 abril
Los diputados discuten un proyecto de ley que, de ser aprobado, permitiría al país acceder a un préstamo de $31 millones por parte del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Foto: Melissa Fernández.
Los diputados discuten un proyecto de ley que, de ser aprobado, permitiría al país acceder a un préstamo de $31 millones por parte del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Foto: Melissa Fernández.

Los diputados evalúan una aprobación parcial del préstamo de $31 millones que el BCIE otorgaría al gobierno para modernizar y convertir el Teatro Nacional en un sitio seguro.

Sin embargo, las autoridades advierten de que no es posible desfragmentar el crédito.

La alternativa la ponen sobre la mesa legisladores que consideran excesivo el presupuesto estimado para la obra, aunque dicen que no se oponen a la transformación del histórico inmueble.

Uno de ellos es Pablo Heriberto Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), quien asegura que está de acuerdo con autorizar solo $10 millones del total de fondos.

Según él, con ese dinero se podría dota al inmueble de un sistema contra incendios, cambiar la instalación eléctrica y realizar unas cuantas obras de restauración en paredes y demás espacios del recinto.

“Sería solo para eso específicamente, no para cambiar la concha acústica, ni la tramoya (estructura de madera de la cual se sostienen los dispositivos para crear efectos en el escenario), ni un edificio nuevo, ni un túnel, ni nada”, aseveró el socialcristiano.

Aparte de aprovisionar al edificio de un sistema contra incendios y convertirlo en un sitio que responda a los estándares mundiales de seguridad para albergar a los visitantes, el proyecto de modernización del Teatro Nacional contempla la adecuación tecnológica del escenario y la construcción del Centro Cultural José Joaquín Vargas Calvo.

Ambiente negativo para el Teatro

El préstamo, que se discute bajo el expediente legislativo 20.810, ya superó dos días de mociones y está a la espera de que los jefes de fracción lo incluyan en el orden del día para votarlo en primer debate en Plenario legislativo.

Incluso, el proyecto fue convocado para que los diputados lo aprueben en sesiones extraordinarias, cuyo día de caducidad es el próximo 30 de abril.

Sin embargo, Wagner Jiménez, liberacionista que preside la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, donde se ha tramitado el proyecto, afirma que, al menos en el corto plazo, no ve un panorama favorable para la aprobación y que parte de los legisladores cree en serio que deben optar por una aprobación parcial.

“Sinceramente, en este momento yo siento un ambiente negativo. Yo creo que, principalmente, por la reciente aprobación de la ley de finanzas públicas (reforma fiscal). Hay muchos legisladores que creen que puede esperar más, incluso, que se puede aprobar parcialmente”, comentó el legislador.

Aparte de adversar la cantidad de dinero destinada al remozamiento del emblemático edificio, el diputado Pablo Heriberto Abarca también había presentado una moción en contra del proyecto de ley porque, según él, no daba espacio a la recepción de ofertas internacionales para las obras de iluminación.

Además de él, otra diputada que han adversado la propuesta es Mileydi Alvarado, del Partido Restauración Nacional (PRN).

Cuando el proyecto fue dictaminado en la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, ella lo votó en contra.

En ese momento, se pronunciaron a favor el PAC, Liberación Nacional, el PUSC, el Partido Integración Nacional (PIN) y el bloque independiente Nueva República.

La Nación intentó comunicarse Alvarado, pero no fue posible localizarla.

¿Renegociar el préstamo?

¿Es posible aprobar solo una parte de los $31 millones? “Primero, no se puede tocar el presupuesto. Ese es un préstamo aprobado por el consejo directivo del Banco Centroamericano de Integración Económica (entidad que otorgará el crédito) y, si queremos tocarlo, hay que volver a renegociarlo y que ellos (el BCIE) acepten”, explicó Enrique Sánchez, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Por su parte, tanto el antiguo director del Teatro Nacional, Fred Herrera, como la actual directora, Karina Salguero, han enfatizado que no es posible “desfragmentar” el proyecto de restauración.

“Dejar de lado la construcción del edificio complementario (el Centro Cultural José Joaquín Vargas Calvo), dejaría en vulnerabilidad el teatro e implicaría volver a pasar por los ajustes al diseño y todo el proceso de endeudamiento público, al menos dos o tres años más””, aseveró Salguero.

La misma posición ha mantenido el viceministro de Cultura, Max Valverde.

De aprobarse solo una parte del crédito y, con ello, la modernización parcial del Teatro, se aplazaría la construcción del Centro Cultural José Joaquín Vargas Calvo.

Dicho recinto se levantaría en el sitio donde actualmente se ubica el Teatro Vargas Calvo, al costado suroeste del Teatro Nacional.

Parte de las obras incluyen la construcción de un túnel que serviría para interconectar ambos teatros.

Nacido hace 121 años, el Teatro Nacional es un edificio declarado patrimonio histórico y arquitectónico costarricense. Foto: Melissa Fernández.
Nacido hace 121 años, el Teatro Nacional es un edificio declarado patrimonio histórico y arquitectónico costarricense. Foto: Melissa Fernández.
‘Un recordatorio’ de que urge la aprobación

Tras el incendio que este lunes destruyó parcialmente la Catedral de Notre Dame, en París, Francia, diputados del PAC y del PLN ven ese acontecimiento como una alarma para apresurar las obras que resguarden al Teatro Nacional de Costa Rica de un percance similar.

“El incendio es una tragedia para la historia y para la cultura de Francia y del mundo. Es, además, un doloroso recordatorio de que aún tenemos pendiente la aprobación de los recursos necesarios para la restauración y el mantenimiento del Teatro Nacional”, enfatizó el rojiamarillo Enrique Sánchez.

Por su parte, Carlos Ricardo Benavides, jefe de fracción de Liberación, considera que sensibilizar a los ciudadanos sobre la importancia de la cultura es una tarea pendiente para el país.

“Es un tema del que deberían ocuparse los ministerios de Educación Pública y Cultura, en formar a los ciudadanos para que entendamos que la cultura trasciende generaciones y que es vital invertir en ella, y que un pueblo sin cultura está destinado a ser menos próspero y a cometer muchas más equivocaciones en su devenir histórico”, aseveró Benavides.

En tanto, Wálter Muñoz, jefe de fracción del PIN, y Pablo Heriberto Abarca, del PUSC, aseguraron que, aunque es fundamental asegurar el Teatro para evitar una tragedia “nada tiene que ver lo ocurrido en Francia”.

Nacido hace 121 años, el Teatro Nacional es un edificio declarado patrimonio histórico y arquitectónico costarricense.

Además, los mismos diputados aprobaron su designación como símbolo nacional en febrero del 2018.