Josué Bravo. 18 noviembre, 2019
Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central de Costa Rica. Foto: José Cordero
Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central de Costa Rica. Foto: José Cordero

El campo de juego donde compiten la banca pública y la privada tiene distorsiones que provocan mayores tasas de interés en los créditos.

Esa fue la conclusión del presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Cubero, al explicar cómo la normativa bancaria crea ciertas ataduras y provoca el encarecimiento de los préstamos.

“Hay una cancha que está muy embarrealada, por decirlo así. Más allá de que esté nivelada o desnivelada (a favor de un sector u otro), el problema es que está muy distorsionada. Hay distorsiones que afectan a los bancos del Estado y hay distorsiones que afectan a los bancos privados.

“En este momento, en el ordenamiento jurídico, hay cargas sobre los bancos del Estado y cargas sobre los bancos privados, y todas ellas introducen distorsiones que, en última instancia, redundan en un mayor margen de intermediación financiera con mayores tasas de interés como resultado de eso", considera Cubero.

Cubero expuso su opinión el pasado lunes 4 de noviembre, en una comparecencia en la comisión especial legislativa que discute los proyectos de ingreso del país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Esa afirmación coincide con lo determinado en un informe de la Academia de Centroamérica.

Ese estudio indicó que las asimetrías regulatorias en el sistema financiero provocaban que las 48 entidades financieras autorizadas compitieran en desigualdad de condiciones, lo cual mina el crecimiento costarricense.

Hasta el 12 de noviembre, la tasa promedio de los créditos en colones en los bancos públicos era del 11,59%, mientras que en los privados fue de 14,44%, aunque el presidente del BCCR no se refirió en específico a estos porcentajes.

Sin embargo, como elementos que embarrialan la cancha, Cubero mencionó los aportes parafiscales que los bancos comerciales del Estado deben hacer a diversas instituciones.

Entre ellos están el 10% de las utilidades anuales al Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop), 5% a la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (Conape), 3% a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y el 15% al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Por el lado de los bancos privados, el presidente del BCCR citó la contribución del 17% de las captaciones de este sector al Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), cuyos fondos son administrados por la banca estatal.

“Esta normativa se ha ido flexibilizando un poco, pero esa carga todavía está ahí”, expuso Cubero.

Algunas ventajas comparativas

El máximo jerarca del Banco Central, en esa comparecencia, volvió a citar otra disposición que, en su criterio, genera un “amarre” a los bancos públicos. Se trata de la sujeción a normas de contratación administrativa.

No obstante, afirmó que los bancos estatales gozan de algunas ventajas sobre los privados. Una de ellas es el monopolio de captación de los depósitos en colones de todas las instituciones del Estado.

“Esa es una ventaja competitiva enorme que tienen los bancos del Estado”, afirmó.

Otro punto a favor de la banca pública es el fondo de garantía ilimitado del que gozan, el cual tiene asidero en el artículo 4 Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional.

Aunque esta no tiene fondos líquidos, cuenta con el respaldo estatal a cargo de los contribuyentes.

“Eso también introduce una tremenda asimetría y bueno, de manera que, en conclusión, tenemos un sector financiero lleno de distorsiones de un lado y del otro de la cancha, que favorecen en unos casos a unos bancos y en otros casos a otros, pero que en general introducen costos de intermediación altos”, puntualizó Cubero.

El titular del BCCR expuso esa realidad al momento de referirse a los proyectos de ley, uno presentado por 31 diputados y otro por el gobierno, para crear un fondo de garantía para los depósitos de los ahorrantes.

La OCDE exige incluir a todos los bancos en un fondo de respaldo que cubriría al 10% de los depósitos en poder del 96% de los ahorrantes, por un monto de hasta ¢6 millones por cada depósito.

El Poder Ejecutivo quiero excluir al Banco Nacional (BN) y al Banco de Costa Rica (BCR) de la creación de ese mecanismo de respaldo.

De acuerdo con Cubero, una decisión de ese tipo provocará mayor asimetría entre un sector y otro.

El presidente de la República, Carlos Alvarado, confirmó la semana anterior que un equipo del gobierno integrado por los ministros de Planificación, Pilar Garrido; de la Presidencia, Víctor Morales; y de Comercio Exterior; Dyalá Jiménez; elaboran una propuesta al organismo que resuma la posición del Poder Ejecutivo.

En el grupo también participa Cubero y el documento deberá contener la intención del país en concretar su ingreso al organismo en los tiempos estipulados, crear un seguro de depósito que proteja el ahorro de las personas y evitar un desbalance en la competencia entre la banca pública y privada; expuso Alvarado.

La OCDE también pide al país eliminar “todas las otras asimetrías normativas que favorecen a los bancos estatales”.