Michelle Campos. 4 mayo
 Actualmente, el cáñamo permite la producción de medicamentos y cosméticos con el aceite que se extrae de la planta. También se usa su tallo para fabricación de fibras para textiles. Foto: Pablo PORCIUNCULA BRUNE / AFP
Actualmente, el cáñamo permite la producción de medicamentos y cosméticos con el aceite que se extrae de la planta. También se usa su tallo para fabricación de fibras para textiles. Foto: Pablo PORCIUNCULA BRUNE / AFP

El presidente de la República, Carlos Alvarado, anunció este lunes que su gobierno impulsará el cultivo del cáñamo.

En la Asamblea Legislativa existe un proyecto de ley, de la diputada independiente Zoila Rosa Volio, que busca legalizar la producción de cannabis y cáñamo para fines medicinales.

“Impulsaremos el cultivo del cáñamo para reactivar el sector productivo, con todas las garantías y seguridad del caso”, afirmó el mandatario durante su rendición de cuentas, ante el inicio de su tercer año en el gobierno.

De acuerdo con su discurso, esta es una de las iniciativas que impulsará para reactivar la economía luego de la crisis causada por la emergencia nacional del covid-19.

La iniciativa de la diputada Volio señala que el cáñamo, nombre con el que se conoce a una de las especies de cannabis, no posee propiedades psicoactivas, pues se trata de una variedad que contiene un bajo contenido de THC, una de las sustancias cannabinoides que funciona como psicotrópico.

Dentro de los principales usos que se le dan a la cannabis no psicoactiva, indica la propuesta, está la producción de medicamentos y cosméticos con el aceite que se extrae de la planta. También sirve para fibras de textiles, materiales de bioconstrucción y biocombustibles.

El plan argumenta que, en algunos países como Francia, Canadá y Suecia, existen industrias específicas dedicadas a la producción de derivados del cáñamo.

Otros países, como Ecuador, recientemente anunciaron que potenciarán la producción de esta planta para reactivar su economía ante los estragos de la pandemia del coronavirus.

Para la implementación de este cultivo, que tiene un tallo más denso que el de la marihuana, se debe aprobar y reformar una serie de reglamentos que regulan sembradíos, producción y comercialización del cáñamo.

Volio: ‘Va a generar muchísimo empleo’

“Creo que es un proyecto que va a generar muchísimo empleo y creo que para reactivar la economía es lo que necesitamos”, indicó la legisladora Zoila Rosa Volio sobre su propuesta.

Enrique Sánchez, jefe de la fracción oficialista, manifestó que su bancada está a favor de este proyecto y trabaja un texto junto con diferentes diputados, incluida la legisladora Volio, entre quienes dijo haber consenso.

Según Sánchez, el texto sustitutivo busca “garantizar que el empleo y la riqueza que genere esta nueva industria sea una riqueza distribuida que no se concentre y que no exista el riesgo de que genere algunos monopolios”.

“A partir del anuncio que hace hoy el presidente sobre la producción de cáñamo, efectivamente, como una de las acciones para dinamizar la producción pospandemia, vamos a esperar el detalle de la propuesta del Ejecutivo para compatibilizar las iniciativas que surgen y poder, finalmente, concretar una ley en este sentido”, agregó.

El expediente N° 21.315 lleva por nombre Ley De Producción De Cannabis Y Cáñamo Para Fines Medicinales” y busca industrializar los productos que resultan del cultivo de cáñamo y, en el caso de la cannabis, permitiría su uso medicinal.

El plan aspira a “generar una industria farmacéutica alrededor de los productos que resultan del cultivo de cannabis y de cáñamo, los cuales han sido ya mundialmente aceptados”.

Según el proyecto de Volio, el uso y producción medicinal de cannabis y cáñamo es legal en más de 21 países, lo que significa un mercado global de más de 1.000 millones de personas, en los que, alrededor del 60% del mercado está en países donde legalmente se permite el uso medicinal de las plantas.

Para esto, el ente encargado de la rectoría en temas de producción medicinal de cannabis y cáñamo será el Ministerio de Salud, el cual cuenta con competencias legales para regular y verificar el cumplimiento de las disposiciones que se integran en la propuesta.

Asimismo, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) sería el encargado en lo que respecta a siembra, importación de semillas y las regulaciones de la fase industrial de los productos.

Por su parte, la diputada María Inés Solís, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), afirmó que apoya el proyecto en cuanto no se permita la autoproducción.

“Si el proyecto se mantiene solo para producción industrial de cáñamo y cannabis medicinal, yo estaría apoyando el proyecto. Me parece que la situación económica que vive nuestro país requiere de nuevas industrias que generen más inversión extranjera y empleo”, explicó.

“Con esto me refiero no solo a este proyecto, sino a la gran importancia en avanzar con explotación y explotación de gas natural, y la explotación de oro abierto como el caso de Crucitas, donde están nuestros recursos siendo robados, llevados al extranjeros, y generando una gran inseguridad y contaminación en la zona”, añadió.