Silvia Artavia. 16 mayo
El domingo 9 de febrero del 2020, el Deportivo Saprissa le dedicó el clásico de ese día a Carlos Cascante, entonces recién electo alcalde de Tibás. Foto: Rafael Pacheco.
El domingo 9 de febrero del 2020, el Deportivo Saprissa le dedicó el clásico de ese día a Carlos Cascante, entonces recién electo alcalde de Tibás. Foto: Rafael Pacheco.

Las municipalidades claman por la vacunación contra la covid-19 para alcaldes y funcionarios municipales quienes, por sus labores, están más propensos a contraer el virus, como los recolectores de basura.

Como ellos, otros colaboradores de los ayuntamientos sin opción de laborar a distancia, sortean la vida en las calles; por ejemplo, quienes trabajan leyendo los medidores de agua, así como las cuadrillas de limpieza de vías, cementerios y parques, y las personas de atención al público.

Los reclamos cobraron fuerza a raíz de la noticia del fallecimiento del alcalde de Tibás, Carlos Cascante, este domingo.

Hace dos semanas, Cascante había comunicado que padecía la covid-19. Estaba internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital México.

El deceso del alcalde causó conmoción en la Asociación Nacional de Alcaldes e Intendencias (ANAI) y la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL).

Además de lamentar la noticia, esos entes denunciaron que, desde hace meses, solicitaron al Gobierno, “insistentemente”, que vacune a los funcionarios más expuestos, entre ellos los alcaldes e intendentes, quienes presiden las comisiones locales de emergencias, órganos al frente de la emergencia sanitaria.

(Video) Alcaldes claman por vacunas en municipalidades

Roberto Zoch, alcalde de Moravia y directivo de ANAI, considera que los alcaldes han tenido que afrontar “una severa falta de atención por parte del Gobierno Central” en cuanto a ser incluidos dentro de los esquemas de vacunación.

“Un alcalde es quien debe ejercer las acciones de contención de emergencia a nivel de territorio. Sin alcaldes, alcaldesas, intendentes o intendentas, habría una carencia de liderazgo en los territorios y esto puede afectar la atención de la pandemia”, enfatizó Zoch.

Horacio Alvarado, alcalde de Belén y presidente en ejercicio del ANAI, afirmó que al régimen municipal lo embarga un “sentimiento de impotencia”.

“Hemos estado alzando la voz, le hemos dicho constantemente al presidente de la República y al Ministro de Salud que es hora de que tomen en cuenta a todos los funcionarios del régimen municipal en la vacunación, ya que nosotros estamos en la primera línea de atención”, expresó.

Según Alvarado, los alcaldes también deben andar en exteriores, pues como cabezas de las comisiones locales de emergencias, verifican la distribución de alimentos que brindan tanto la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) como los propios ayuntamientos.

“Hablar de Carlos Cascante es hablar de un ser humano que estaba en primera línea de atención de la pandemia. Sé que atendía constantemente a la gente en su municipio, se hacía presente en las barriadas, se preocupaba por que su cantón fuera sumamente limpio, ordenado y contara con la debida seguridad. Fue un funcionario entregado a la comunidad, con principios y sumamente humano”, manifestó Alvarado.

El pasado 30 de abril, la UNGL envió un comunicado informando que, desde diciembre del 2020, ha presentado “reiteradas solicitudes” para que funcionarios como recolectores e inspectores fueran incluidos en el primer grupo de vacunación.

Según consignó la Unión en ese momento, en una reunión virtual realizada en esas fechas con los jerarcas de los ministerios de Salud, Deporte y Turismo, y con la dirección ejecutiva del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), se había encontrado espacio en el tercer grupo de vacunación para incluir no solo a los comités municipales de emergencia, sino también a los recolectores de residuos sólidos.

Sin embargo, reprochó la UNGL, posteriormente, en una sesión con la mesa de gestión municipal, las autoridades indicaron que los recolectores de residuos sólidos e inspectores únicamente serían vacunados si cumplen con los factores de riesgo del grupo tres previamente definido.

“Es decir, pese a que continúan colaborando en labores como desinfección y limpieza de espacios, disposición y tratamiento de residuos, así como servicios generales en los que trabajan las municipalidades y que requieren atención de público, NO serán vacunados a menos que cuenten con alguno de los factores de riesgo indicados”, reprochó la entidad en esa ocasión.