Gerardo Ruiz R.. 17 octubre, 2016
El ministro de Relaciones Exteriores, Manuel González. | ARCHIVO.
El ministro de Relaciones Exteriores, Manuel González. | ARCHIVO.

San José

Luis Guillermo Solís y su canciller, Manuel González, afirmaron este lunes que es irresponsable la solicitud que se planteó ante la Sala Constitucional para que el Poder Ejecutivo levante la declaratoria de reserva sobre 12 memorandos que contienen información redactada por la Embajada en Brasil sobre las relaciones diplomáticas con ese país.

Fue el diputado Rolando González, del Partido Liberación Nacional (PLN), quien pidió al Gobierno liberar la información de esos memorandos que redactó en Brasilia el embajador costarricense Jairo Valverde.

Ante tal solicitud, ocurrida durante la comparecencia del canciller ante el plenario legislativo, tras el desaire que hizo Luis Guillermo Solís a Michel Temer durante la pasada Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) a finales de setiembre, el Gobierno decidió emitir un decreto ejecutivo, el 11 de octubre, para echar el velo de la reserva sobre la materia diplomática.

González, entonces, presentó un recurso de amparo ante la Sala Constitucional pidiéndole a ese tribunal que levante el velo puesto por Casa Presidencial y la Cancillería. Su argumento es que se está violentando su derecho a acceder a información de interés público.

Empero, este 17 de octubre el canciller calificó como irresponsable la petición del diputado.

"El solicitar información de fondo, de sustancia en cuanto a las relaciones diplomáticas del país con otros Estados, por parte de un Poder (Asamblea Legislativa) distinto al que la propia Constitución Política le encomienda la dirección de las relaciones internacionales (Poder Ejecutivo) es poco responsable, sin lugar a dudas", afirmó González durante una conferencia de prensa ofrecida junto al mandatario en Escazú.

El jefe de la diplomacia costarricense afirmó, además, que el decreto de reserva impuesto sobre los 12 memorandos no agrede la transparencia y el acceso a la información pública que, dijo, han caracterizado a este Gobierno.

"Se han seguido los procedimientos de la Constitución, no es la ocurrencia del ministro ni del Poder Ejecutivo. La Constitución expresamente se refiere a las relaciones internacionales como una materia reservada. En este caso, no es cierto que se hayan declarado en reserva todos los informes recibidos de la embajada en Brasil, todos fueron debidamente revisados, 19 informes desde el inicio del año. Se dio publicidad a aquellos que no contienen información de fondo", recalcó.

Y, de inmediato, alertó de las consecuencias que podría traer la liberación de la información de los memorandos, tal como lo pretende el legislador.

"Pero hay (en los documentos) una calificación por parte de nuestra embajada en ese país (Brasil) que podría comprometer las relaciones porque podrían ser malinterpretados, o porque evidentemente incluyen valoraciones (de los diplomáticos) que están en esos destinos cuyo propósito de que estén ahí es de que nos representen y que nos informen sobre lo que está pasando en ese país, sino, entonces, ¿para qué tenerlos?", cuestionó.

Enojo. El diputado Rolando González reaccionó con molestia al conocer las aseveraciones del canciller.

"Don Manuel González es un precandidato presidencial frustrado y amargado de Acción Ciudadana (PAC) y, por eso, ante el gravísimo error cometido en la ONU, arremete contra mí y contra mi derecho constitucional de pedir información pública. Él perdió en la comparecencia en la Asamblea Legislativa, perdió con los siete memorandos que me mandó, que son absolutamente estériles e inútiles, y pierde cuando insulta un diputado que lo ha tratado con respeto, pero con firmeza", subrayó el liberacionista.

González ha sido uno de los diputados que más ha insistido en que el Gobierno revele los pormenores del affaire Brasil.

"Si (González) quiere politiquear con su cargo, no tengo ningún inconveniente. Yo opté por que sea la Sala Constitucional la que dirima el tema, pero si él desea charralear un tema de interés nacional, confirma que el puesto le queda grande", enfatizó el legislador.

Durante la misma conferencia de prensa, Luis Guillermo Solís descartó que González y que su ministro de Comunicación, Mauricio Herrera, ameriten la destitución por el manejo que han hecho de la crisis que sobrevino a su administración después del desplante al presidente de Brasil en la ONU.

Herrera afirmó en un chat de WhatsApp en el que figuran altos funcionarios del Ejecutivo así como diputados del PAC, que el objetivo del desplante contra Temer era tensar la relación con Brasil.

Después de que trascendiera esa afirmación, Herrera amedrentó a los diputados afirmando que la filtración del mensaje fue un delito.

No obstante, Solís dijo que tanto Herrera como su canciller son buenos ministros que están haciendo bien su trabajo y que tomará nota "con respeto" de las solicitudes de destitución de ambos que le han hecho los diputados.

Asimismo, el presidente defendió que su Gobierno no ha incurrido en incoherencias al enfrentar dicha crisis política.